La Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Ourense (Atave) ha trasladado a diversas instancias y organismos competentes su preocupación por la proliferación del intrusismo que está sufriendo el sector.

 

Desde Atave reconocen que "es un problema antiguo, pero que con la crisis se agudizó", y que, junto a la disminución del trabajo debido a la disminución del poder adquisitivo de la ciudadanía, "se incrementaron los ilegales de una manera alarmante", indica el presidente de la asociación, Manuel Álvarez Gil.

El dirigente señala a continuación que "hoy en día se considera que el 25% del trabajo se realiza en estos talleres clandestinos, según datos de ámbito nacional, pero en la provincia de Ourense puede ser incluso más, hasta un 30%".

Preguntado por el número de talleres clandestinos que puede haber en la provincia, Álvarez admite que "no se puede dar una cifra exacta, porque muchos trabajan a puerta cerrada", aunque sí tienen claro en Atave que en la ciudad el problema son los garajes, locales de lavados y engrases, y parkings que realizan operaciones de mantenimiento cuando no están autorizados para ello.