A lo largo de 2011 La Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Zaragoza (Atarvez) ha denunciado ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) la existencia de 33 talleres en la provincia de Zaragoza fuera de la legalidad. De ellos, 4 por licencias, 15 por la gestión de aceites y residuos y 14 por otros motivos- y, en lo que llevamos de año, ya han presentado seis denuncias ante esta unidad de la Guardia Civil. Además de numerosas denuncias ante el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón.

"Nos solemos enterar de la existencia de los talleres ilegales a través de alguno de nuestros asociados o de clientes que vienen a reclamar por algún problema que han tenido en un local que no aparece en nuestros registros" ya que estos negocios suelen trabajar a puerta cerrada y captan a sus clientes a través de conocidos.

Estos talleres no pueden ofrecer garantía sobre las piezas sustituidas y tampoco de que la reparación haya sido la correcta, por lo que si tienen algún problema no pueden reclamar en ningún sitio", indica Torres, quien advierte de que "lo barato puede acabar siendo caro". "En primer lugar, un coche incorrectamente reparado es un peligro para la seguridad vial y una fuente potencial de accidentes", explica el secretario de Atarvez, quien también denuncia atentados contra el medio ambiente por parte de estos 'piratas' de la mecánica: "En gran parte de las reparaciones hay que gestionar residuos peligrosos, como aceites, baterías, pinturas, disolventes o anticongelantes". Mientras los talleres legales están inscritos en el Registro de productores de residuos peligrosos delInstituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), aquellos que operan sin licencia no tienen ninguna forma de gestionar los desperdicios que generan, por lo que pueden acabar atentando contra el medio ambiente.