Manuel García Arenas, presidente de la Asociación del Automóvil del Principado de Asturias (Aspa) ha presentado su dimisión como máximo responsable de la asociación asturiana por la "imposibilidad manifiesta de disponer del tiempo necesario que la entidad requiere", según recoge el diario La Nueva España. Arenas mantiene, al menos de momento, su cargo como presidente de la Confederación Española de Talleres, siempre y cuando Aspa siga decidiendo que es él quien representa a los talleres asturianos ante la patronal nacional.

Rogelio Cuesta, vicepresidente, en representación de Talleres y Carrocerías TAR, ha asumido la presidencia de Aspa. Según La Nueva España, la renuncia de García Arenas se conoció a última hora de la tarde, mientras que por la mañana las federaciones del ramo de UGT y CC OO habían anunciado una huelga de cuatro días para exigir que se desbloquee la negociación del convenio colectivo, que lleva sobre la mesa 14 meses.
La salida de García Arenas de la presidencia de Aspa viene precedida por la polémica. Su grupo empresarial, García Rodríguez Hermanos, que engloba los concesionarios asturianos de Nissan, Hyundai, Kia y Fiat, logró que sus nueve delegados sindicales, todo ellos de MCA-UGT, firmasen un convenio de empresa que eleva en cinco horas la jornada laboral y recorta los salarios para -según fuentes de la compañía- los nuevos contratos que se hagan.
La firma de este convenio de empresa se producía mientras la patronal Aspa, que engloba la actividad de concesionarios y talleres de coche y cuenta con casi 800 socios, mantenía bloqueada la negociación del convenio colectivo, que afecta a más de 3.500 trabajadores, precisamente porque los sindicatos no aceptan estas condiciones.
Siempre según el diario del Principado, acusaron a Manuel García Arenas de realizar un "ejercicio de irresponsabilidad" al frente del grupo García Rodríguez Hermanos, "por rebajar hasta 526 euros el salario de los trabajadores y aumentar a 40 horas semanales la jornada laboral". Añadió que "no se ha hablado con los trabajadores" y que la medida adoptada por este grupo "es un ataque brutal a las relaciones laborales dentro de la empresa, y también las relaciones de ésta con la región". Y advirtió de que ambas organizaciones "están preparando acciones contundentes contra el empresario".
Según un comunicado emitido ayer por la patronal Aspa, la renuncia de García Arenas se produce por falta de tiempo debido a sus nuevas responsabilidades como presidente del grupo García Rodríguez Hermanos, añadidas a las funciones ya ejecutivas que venía desarrollando. También indicó que seguirá colaborando con la asociación "a través de otros órganos de gobierno y cuya exigencia sea compatible con la mayor dedicación al grupo empresarial del que forma parte destacada y que la actual coyuntura aconseja". García Arenas mantendrá el cargo en la patronal nacional siempre y cuando la nueva dirección de Aspa le refrende como su representante ante Cetraa.
Rogelio Cuesta, que ahora se hará cargo de la presidencia, presentó su candidatura alternativa a la de García Arenas en las últimas elecciones de Aspa.