La Federación Española de Empresarios profesionales de Automoción (Conepa) realiza un seguimiento exhaustivo sobre lo que se trata en el Parlamento Europeo en relación al proyecto de nuevo Reglamento, que pondrá al día el marco jurídico de la UE en materia de homologación de tipo y control de cumplimiento de los requerimientos establecidos durante la vida útil de los vehículos. En él se incluye también un capítulo que hace referencia explícita al acceso a la información técnica necesaria para efectuar reparaciones.

Tras informar de la llegada del proyecto al Parlamento Europeo, Conepa ha dado a conocer las principales conclusiones extraídas por su equipo jurídico y recogidas en un informe que ha sido remitido a todas sus asociaciones integradas. “Dichas conclusiones no varían mucho de lo indicado desde el primer momento en su esencia, pero ratifican la apreciación inicial de ser un reglamento redactado bajo el efecto Volkswagen”, especifican desde la Federación Española.

Cabe destacar, en primer lugar, la amplia participación de las diversas comisiones de trabajo del Parlamento Europeo, con la presentación, de momento, de un total de 356 enmiendas. El principal objetivo de la mayoría de ellas se centra en garantizar los procesos de homologación/tipo de los vehículos y su control posterior, recoge Conepa en su informe. Con ese fin, se determinan numerosos procesos de control que implican también una mayor coordinación entre los Estados miembro. “Se quiere poner coto a la situación actual que ha hecho posible el asunto Volkswagen”.

Por su parte, los dos capítulos que tienen que ver con la posventa -sobre todo el XIV, y alguna referencia en el XIII- son de los que menos enmiendas reciben, de acuerdo a la Federación Española. “Apenas hay cambios sobre el texto inicial y siempre para reforzar el acceso de los operadores independientes a la información sobre la reparación y el mantenimiento”.

Sin embargo, las mayores repercusiones para la posventa son indirectas y se encuentran incluidas en otros artículos, relacionados con dos apartados: por un lado, unos controles de ITV mucho más rigurosos, lo que traerá como consecuencia que los talleres tendrán que ser especialmente estrictos en el control de cumplimiento de los parámetros de homologación de los coches, especialmente en cuanto a emisiones, durante su vida útil.

El segundo apartado tiene que ver con los controles especiales también para todo lo que se salga de la homologación/tipo, con especial incidencia en la instalación de accesorios, dispositivos de desconexión de equipos y la calibración de los ADAS, entre otros.