La causa penal que ha culminado con la indicada sentencia tiene su origen en una denuncia formulada por la Comisión Antipiratería para el Automóvil (CAPA), en el año 2013, contra un taller que disponía de un equipo de diagnosis y software Autocom fraudulentos.

Las investigaciones policiales y las posteriores diligencias del Juez Instructor permitieron identificar al proveedor del material fraudulento, que actuaba a través de una sociedad y vendía tanto a talleres como a particulares, informa CAPA en un comunicado.

Además, el taller en cuestión también se personó en la causa en calidad de perjudicado, al haber adquirido el material en la falsa creencia de que se trataba de producto original.

La sentencia, que ha ganado firmeza, condena al acusado a tres penas de tres meses de prisión como autor responsable de los delitos contra la Propiedad Intelectual, Industrial y estafa. La Comisión también destaca que se condena al denunciado al pago de una indemnización a CAPA y al propietario del taller, víctima de la estafa, así como a la destrucción del material incautado.