Tras darse a conocer el escándalo conocido como “Dieselgate”, destapado en 2015, la OCU interpuso en 2018 una demanda colectiva contra el grupo Volkswagen, “tras intentar un acto de conciliación previo al que Volkswagen ni siquiera acudió”, afirman desde la organización. En octubre de 2019 tuvo tuvo lugar la audiencia previa del caso y, finalmente, la vista oral de la demanda se celebró el pasado 17 de febrero de 2020, cuando quedó visto para sentencia.

Pues bien, la Sentencia dictada por el Juzgado de lo Mercantil núm. 1 de Madrid, notificada el 25 de enero a las partes, estima íntegramente todas las peticiones de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y declara probada que la actuación de Volkswagen es una “práctica comercial desleal”, es decir, la instalación en los vehículos con motores diésel (EA 189) del grupo Volkswagen, de un programa informático que falseaba las emisiones de gases contaminantes de sus motores, camuflando sus verdaderas condiciones y simulando el mantenimiento de unos niveles de elevada potencia y consumo reducido.

Por este motivo, el Juez ordena, asimismo, a Volkswagen a que cese en esta conducta, le prohíbe su repetición en el futuro y le obliga a la reparación de todos los vehículos afectados, mediante la modificación, de manera gratuita, del software instalado o cambio de hardware si fuera preciso. En cuanto a los consumidores afectados miembros de OCU, se les reconoce una indemnización por los daños y perjuicios causados en la cuantía de 3.000 euros por afectado, ascendiendo el monto indemnizatorio total a 16.332.000 euros.

Desde OCU resaltan que “es especialmente importante la expresa imposición de costas, por apreciar temeridad en su conducta, es decir, porque Volkswagen ha continuado con el proceso judicial a pesar de que OCU llevó a cabo dos intentos de conciliación para los consumidores afectados en España, sin que el grupo automovilístico aceptara ninguna opción de indemnización ni efectuara ninguna oferta de compensación, rechazando en este país la propia existencia de su actuación ilícita y del daño causado a los consumidores afectados, mientras negociaba acuerdos en otros países, como en Alemania, donde se aceptaba la culpa y se asumía un compromiso de compensación”.

Por último, la organización advierte de que la Sentencia es susceptible de Recurso de Apelación, “por lo que hemos de esperar el plazo de 20 días hábiles procesales para poder declarar la firmeza de la misma”, informa. Para OCU, “se trata de la resolución judicial más importante en reconocimiento de prácticas comerciales desleales en España” y celebra que “por fin se haya hecho justicia”. “Esperemos que suceda lo mismo en el resto de los países europeos que siguen luchando por una compensación justa para todos los consumidores afectados. El escándalo 'Dieselgate' no acabará hasta que todos los consumidores europeos hayan sido compensados”.