Plata Service celebró en sus instalaciones de Gavà (Barcelona) las primeras jornadas técnicas de puertas abiertas, que contó con un notable éxito de asistencia, entre clientes - con la presencia de prácticamente la totalidad de Cataluña -, proveedores y prensa especializada del sector.

La primera ponencia tuvo como protagonista a Arve Utseth, responsable de mercado de Festool, quien presentó las especialidades de la compañía, centradas en la preparación de superficies previas y posteriores a la pintura. Asimismo, ofrecen soluciones de lijado y pulido que permiten al taller ahorrar tiempo, materiales y costes, sin renunciar a un alto nivel de calidad.

Seguidamente, Manuel Pérez, de Click Soluciones, mostró la última tecnología informática, que aumenta la productividad y rentabilidad del taller mediante herramientas que garantizan el control total del negocio en todos los procesos.

Joaquín Roca, de DuPont, por su parte, expuso que en la actualidad los propietarios de los vehículos están pasando a terceros, cuando anteriormente era a particulares. "El concepto de negociación es totalmente diferente". Del mismo modo, la crisis ha supuesto un descenso de la siniestralidad y el coste medio de una reparación.

¿Qué falta en el día a día de los negocios?, se cuestionó entonces. Liderazgo, estrategia, optimización, implicación, organización y planificación, asignación de tareas,... Las necesidades del negocio, del mismo modo, son innovar, tener capacidad de gestión, análisis para optimizar nuestra tarea, identificar, asesorar y satisfacer al cliente, equilibrio en la estructura y tener claro cuál es el desafío competitivo.

"Nuestro negocio existe gracias a los clientes", reafirmó Roca. ¿Qué piden éstos? Atención personalizada y honesta, rapidez, comodidad y asesoramiento, servicio integral más amplio y de calidad. También buscan flexibilidad de horarios, precios ajustados, estar más informado, confianza, credibilidad, transparencia y garantías.

Cómo no deben ser los talleres del futuro

Tras un breve receso, Josep Ferro, gerente de tres concesionarios Quadis, planteó cómo no deben ser los talleres del futuro. "El crecimiento de los últimos quince años está fundamentado en los incentivos, lo que es un error", aseguró, antes de señalar que debemos poner conocimiento en nuestro negocio.

A nuestros clientes no les importan nuestros procesos, productividad, eficiencia, horario o formación, continuó en su argumento. Sólo les interesa su vehículo, mientras ven el taller como un foco de gasto exagerado y sorpresivo. "El coche me iba bien, le encuentran algo y me clavan mil euros", dicen muchos.

El 75 % de los clientes eligen el taller por la confianza. Pero, ¿cómo generamos confianza? ¿Hablamos con nuestros clientes?, criticó Ferro. El cliente debe saberlo todo y entonces decidir por sí mismo.

"El taller exitoso del futuro tendrá un equilibrio entre conocimiento, inversiones, seriedad, trato al cliente, procesos, formación, gestión de pintura experta, acuerdos con aseguradoras, modelo de gestión y sensibilidad", concluyó.

Acto seguido, Armando Higueras, abogado del Gremi de Talleres de Barcelona relató, durante su ponencia 'Valor venal impropio', que cuando un perito afirma que los daños de un vehículo causados por otro conductor son siniestro total "no dice la verdad", salvo que indique cuál es el valor de mercado (precio de compra de un vehículo similar) y que el valor de la reparación sea dos veces y medio o tres.

Vehículo económicamente irreparable es el que su reparación cuesta más que la compra de un vehículo similar nuevo, manifestó. Sólo si los daños superan el triple del valor se puede considerar notablemente injusto y se indemniza con el valor de la compra.

Dio a continuación la opción de acudir al Gremi de Talleres de Barcelona en el momento que le califiquen unos daños de siniestro total. La asociación ofrece gratuitamente un informe escrito que indica cuál es el valor de compra de un vehículo y las vías que tiene el cliente para repararlo.

Finalmente, Fernando González, responsable de asesores de Audatex, hizo una visión del actual parque de vehículos, que ha crecido al tiempo que se envejecía. "El parque de menos de diez años es menor, la depreciación de los coches también lo es y eso afecta notablemente en la reparación", aseveró.

También ha descendido el precio medio de la reparación, pues el 50 % no supera los 600 euros, mientras el tiempo medio de una reparación es de diez horas. La caída de la facturación ha sido del -7 % de 2011 a 2012.

Presentó a lo largo de su intervención el IRE, un estimador inteligente de reparación que analizar la reparabilidad de las piezas del exterior del vehículo. Es cómodo, sencillo y transparente, al estandarizar y agilizar los tiempos de reparación.

El proceso del IRE tiene diferentes fases. En un primer momento revisamos el daño sobre el vehículo, accedemos entonces al software y reproducimos el daño de la pieza sobre el gráfico. Calculamos por último los resultados.

Este novedoso sistema de Audatex unifica criterios y aporta numerosas ventajas, como una valoración objetiva y facilidad para auditar la reparación.