Agentes de la Policía Nacional recuperaron en una nave industrial de Alcalá de Henares (Madrid) 32 bloques de motor procedentes de vehículos sustraídos en diferentes municipios madrileños.

En la operación fue detenido el presunto autor de los robos y se intervinieron multitud de piezas de desguace y secciones de chapa con números de bastidor troquelados.

Los motores y el resto de componentes recuperados pertenecían a coches construidos por un mismo grupo automovilístico. El material sustraído, una vez seleccionado, era trasladado desde España a otros países europeos para su venta ilícita.

La investigación se inició debido al incremento de la sustracción de un determinado tipo de vehículos producido en Alcalá de Henares. Este aumento se había producido además en un espacio de tiempo relativamente corto.

Agentes de la comisaría activaron un dispositivo de seguridad tendente a la localización de lugares donde se pudieran estar almacenando y desguazando los automóviles. Tras varias indagaciones se localizó la ubicación, una nave industrial, y se procedió a la detención del presunto autor de los hechos.