Desde hace un tiempo se oye hablar de economía circular, pero sabemos realmente ¿qué es? Parece ser que una parte importante de la población no lo sabe, e incluso ni quiera han oído hablar de ella. La realidad es que la economía circular es una nueva forma de plantear nuestro sistema económico y de producción imitando, en cierta manera, el comportamiento de la naturaleza y haciendo que impere la lógica y el sentido común. En Europa comienza a cobrar un peso importante.

Cuando tenemos algo valioso, no lo tiramos a la basura, pues lo mismo debería de pasar con otras cosas, incluso cosas que consideramos residuos porque creemos que ya no nos sirven y las tiramos sin más. La realidad es que la mayoría de los residuos tienen “tesoros escondidos”, están compuestos por materiales muy diversos que se pueden aprovechar sin necesidad de usar materias primas que son finitas en la naturaleza.

En eso consiste la idea: que aquello que se fabrique sirva, una vez estropeado o sea inútil, como materia prima para un nuevo producto (que no tiene porqué ser como el inicial) y que todo sea útil de nuevo. Es crear un círculo lo más cerrado posible en cuanto a aprovechamiento para volver a fabricar de nuevo ese producto o uno diferente.

Hasta hace poco tiempo la economía aplicada a los sistemas productivos y de consumo era lineal, “fabricar, usar y tirar”, donde los recursos se malgastan y los residuos se aprovechan muy poco.

¿Desde cuándo existe esto de la economía circular?

Lo más probable es que a la mayoría nos suena desde hace unos pocos meses, por algunos artículos en prensa u otros medios de comunicación, porque ya hace tiempo se publicó un Paquete de Medidas de Economía Circular en Europa y ahora el Gobierno ha publicado la Estrategia Española de Economía Circular, pero en realidad es un planteamiento que lleva desarrollándose desde los años 70. En 1976, el arquitecto y economista Walter Stahel esbozó en su informe de investigación para la Comisión Europea 'The Potential for Substituting Manpower for Energy', escrito junto con Genevieve Reday, la visión de una economía en bucles (o economía circular) y su impacto en la creación de empleo, competitividad económica, ahorro de recursos y prevención de residuos. Acreditado por ser el inventor de la expresión 'Cradle to Cradle' (de la cuna a la cuna) a finales de la década de los setenta, Stahel trabajó en el desarrollo de un enfoque de "bucle cerrado" para los procesos de producción y fundó el Product Life Institute en Ginebra hace más de 25 años.

¿Por qué es tan importante?

Con las cifras de población estimadas para 2050, harían falta casi tres planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales.

La transición hacia una economía más circular ofrece grandes oportunidades para Europa y sus ciudadanos. Una parte importante de nuestros esfuerzos deben de ir encaminados a modernizar y transformar la economía europea, desplazándola en una dirección más sostenible. Existen poderosos argumentos económicos que permiten a las empresas obtener importantes beneficios y aumentar su competitividad. La economía circular produce importantes ahorros de energía y beneficios medioambientales. Crea puestos de trabajo a nivel local y nuevas oportunidades para la integración social. Está estrechamente interrelacionada con las prioridades clave de la UE sobre las inversiones, el crecimiento y el empleo, la agenda social y la innovación industrial.

Los escenarios y proyecciones realizados indican que de aquí a 2030 la Economía Circular puede generar un beneficio de 1,8 billones de euros en el conjunto de la Unión Europea, lo que supone 0,9 billones más que el actual modelo de economía lineal. Además, este enfoque ayudará a generar empleo en nuevos sectores y a reducir las emisiones que tanto nos preocupan por el cambio climático.

Nos fijamos en el neumático dentro del concepto de economía circular

Vamos a poner el ejemplo de cómo un neumático forma parte de esa economía circular una vez que dejar de ser útil para rodar con el coche. ¿Qué podemos hacer con él?

Hace más de 12 años los neumáticos al final de su vida útil se desechaban sin más. Prácticamente no había instalaciones de reciclaje para convertir alguno de sus componentes en otros materiales útiles para diferentes aplicaciones por lo que su ciclo de vida era lineal, se fabricaba, se utilizaba y se desechaba. A partir de que el Estado decide regular la gestión de este producto y atribuir la responsabilidad de su gestión a los productores (fabricantes y/o importadores que introducen neumáticos nuevos o usados, por primera vez en el mercado español de reposición) la cosa cambia. Los productores están obligados a dar una correcta gestión medioambiental a esos residuos y para ello nace SIGNUS, un sistema de responsabilidad ampliada del productor que desde su puesta en marcha ha gestionado más de dos millones de toneladas de neumáticos y...

¿Cómo lo ha hecho?

Pues no ha sido fácil, nada fácil ya que ante la inexistencia de instalaciones de transformación en España tuvo que promover la inversión y creación de una nueva industria del reciclaje. Echando la vista atrás se ha conseguido mucho. Se ha logrado establecer una red de recogida capilar punto a punto en toda España, se ha impulsado la creación de nuevas plantas de transformación que en estos años se han ido consolidando de una manera importante y se ha invertido dinero y esfuerzo en dar valor a los materiales que componen un neumático en diferentes aplicaciones. Las más conocidas son los rellenos de campos de fútbol, los suelos de seguridad de parques infantiles, carreteras, obra civil, co-procesado de cemento, etc. Pero hay otros usos novedosos en sectores tan diversos como el ferroviario, el de la ingeniería civil, el deportivo, el municipal,... e incluso el de la moda.

Todo esto ha permitido que poco a poco se le haya ido dando valor a los materiales reciclados procedentes de los neumáticos viejos, convirtiéndolos en materias primas secundarias que aportan un importante valor añadido a cualquier uso que se le dé, marcando así el camino de la economía circular.