La Policía Nacional de Burgos ha detenido en Burgos a I.C.O., de 26 años, como presunto autor de un delito de robo.

El joven se llevó el coche de un cliente del taller de su padre después de que éste no abonara la factura por los trabajos realizados, explica el Diario de Burgos.es.

 

La historia es rocambolesca y ha terminado con I.C.O. arrestado e imputado. El vehículo fue sustraído y, ese mismo día, el propietario recibió una llamada desde el taller informando que el coche se encontraba allí.

Ante estas afirmaciones contradictoras, acudió a la comisaría y denunció lo sucedido, por lo que lo agentes citaron al dueño del taller.