Cuatro elemento que reducen la seguridad cuando circulamos por carretera son el frío, la lluvia, la nieve y el hielo. ¿Sabes entonces qué tipo de coche es el más apropiado para circular con mal tiempo? Sixt, empresa de alquiler de coches, te explica cuál es el mejor en diferentes situaciones.

 

Existen dos problemas principales cuando circulamos por carretera en invierno, la baja visibilidad y la menor adherencia del asfalto. Hay muchos tipos de faros en el mercado y, si bien es cierto que todos ellos cumplen de sobra con los mínimos exigidos, un buen equipo de iluminación mejora la seguridad en estas circunstancias.

Frente a los tradicionales faros halógenos se impone la moderna tecnología Led, pero en la mayor parte de los casos los faros con gas Xenón siguen siendo los más eficientes. Excepto en coches muy económicos o pequeños urbanos, los faros de Led's o Xenón están disponibles en prácticamente todos los modelos, bien como equipamiento de serie o como opción.

Con mal tiempo la calzada reduce su adherencia y el frío juega en contra del agarre de los neumáticos. A esto hay que sumar la posibilidad de encontrar lluvia, nieve o hielo, y aquí es donde hay automóviles que se desenvuelven mejor que otros.

Sobre firme deslizante el más seguro es un coche con tracción integral (4x4), ya que transmite la potencia del motor al suelo a través de las cuatro ruedas, logrando una mejor tracción, retención y también un mayor control del vehículo.

En segundo lugar se sitúan los coches con tracción delantera, ya que tenemos en el mismo eje dirección y tracción. Por último, los vehículos con propulsión o tracción trasera, que son los más críticos en circunstancias de baja adherencia.