La dirección de Starglass comunicó a los comités de empresa de sus plantas en Mieres (Asturias) y Logroño que la compañía ha presentado un concurso de acreedores, asumiendo una situación de insolvencia en la que no puede hacer frente a los pagos de su enorme deuda acumulada, que asciende a 47 millones de euros.

Starglass, antigua Rioglass Astur, es uno de los estandartes de la reindustrialización en la comarca del Caudal. No en vano, en la fábrica de Sovilla, dedicada a la fabricación de lunas para coches, llegaron a trabajar más de 250 personas, aunque ahora sólo quedan 130, todos ellos inmersos desde junio en un expediente de regulación de empleo (ERE).

Los responsables de la firma ya explicaron al comité de empresa a mediados de septiembre que estaban intentando negociar con las entidades bancarias una refinanciación de la deuda. En realidad, la compañía se encontraba en ese momento inmersa de lleno en el preconcurso de acreedores, un proceso que se ha prolongado por espacio de cuatro meses.

“Aunque la compañía genera recursos positivos, por el momento son insuficientes para hacer frente a la totalidad de la deuda”, desvelaron portavoces de Starglass, que añadieron que “el endeudamiento con la banca, generado en su mayor parte antes del año 2008, fue solicitado para financiar inversiones productivas destinadas a generar actividad y empleo en las diferentes plantas del grupo”.

La situación actual del negocio, prosiguen, está por debajo de las previsiones y, pese a que la actividad se mantiene estable, el nivel de deuda es inasumible para la generación de recursos de la compañía.

Starglass pasará de inmediato a estar gestionada por un administrador concursal, que tendrá la tarea de ordenar la deuda y evaluar la viabilidad de la empresa. La dirección espera evitar el cierre.

La dirección quiso también reclamar “apoyo y comprensión” a sus proveedores, empleados y clientes “con los que hemos mantenido excelentes relaciones durante todos estos años y con quienes espera seguir teniéndolas en el futuro”.