Las patronales estiman que el 20% de los negocios en Elche que trabajan de cara al público, dos de cada diez, son irregulares. Así lo sostiene la Federación de Empresarios del Metal de la Provincia de Alicante (Fempa), mientras que la Asociación de Empresarios del Metal de Elche (Aeme) aseguran que comunican cada año a las autoridades la existencia de, por lo menos, una docena de talleres ilegales. En Elche existen 250 talleres mecánicos, informa el Diario Información.

“Cada año se cierran algunos de estos negocios ilegales, pero todavía son pocos”, sostiene el secretario general de Fempa, Luis Rodríguez, que hace un llamamiento a todos los agentes implicados para poner cerco a este tipo de actividades. Desde Aeme, Reme Lozano, apunta que la apertura de la comisaría de la Policía Autonómica en Elche “ha ayudado mucho a aumentar el control y las inspecciones en los talleres que venía realizando anteriormente el Seprona de la Guardia Civil”.

Ambos cuerpos atienden los avisos que llegan principalmente por denuncias de particulares o de las propias patronales, con las que tanto la Guardia Civil como la Policía Autonómica mantienen una estrecha colaboración.

Revisiones por 50 euros y cambios de aceite por 20 ó 15 euros son muchas veces los ganchos con los que cuentan los establecimientos irregulares para captar a los clientes, escondidos en naves apartadas o en zonas de campo, para no llamar demasiado la atención. Incluso hay mecánicos ilegales que recogen el vehículo del cliente en la calle y lo devuelven cuando han realizado el trabajo en su taller clandestino.

Cumplir con toda la normativa no resulta tarea fácil para los talleres, por lo que la Policía concede un margen de tiempo a los talleres irregulares para normalizar su situación. Durante el último año, se consiguió que nueve de los doce talleres en los que se detectaron deficiencias importantes se ajustaran a la norma, mientras que los tres restantes fueron cerrados por las autoridades.

Desde Aeme advierten que “muchos cierran y a los pocos meses vuelven a abrir, y a dañar a los profesionales del sector que cumplen con todos los requisitos para desarrollar su actividad”. Por su parte, desde Fempa piden la colaboración de las empresas aseguradoras, para que sus peritos no trabajen con establecimientos de dudosa legalidad.