La Asociación Española de Profesionales de la Automoción (Asepa) celebró el pasado 9 de octubre, en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid (UPM), la 1ª Jornada de Buenas Prácticas en la Automoción.

?"scar Fernández, director de la fábrica de PSA Groupe en Villaverde (Madrid), fue el encargado de intervenir, en primer lugar, para comentar que una planta que parecía condenada al cierre se ha transformado completamente adaptándose a la estrategia marcada por el presidente mundial del grupo francés, Carlos Tavares. Esto ha permitido que se cuente con ella para la fabricación de un nuevo modelo sobre plataforma capaz de admitir motores de combustión interna y eléctricos.

A continuación, Orazio Corva, director de Madrid de Car2Go, anunció su previsión de un gran futuro para el carsharing, esperando que se multiplique por siete la facturación en un plazo de cinco años, utilizando básicamente vehículos eléctricos y autónomos. Como esto puede mermar las ventas de vehículos, las propias compañías están participando en este negocio.

El tercer ponente fue Juan Hurtado, fundador de la marca Hurtan, que sobre pedido y desde hace 25 años, fabrica de forma artesanal coches especiales que recuerdan a los clásicos roadster ingleses. La firma Morgan ha probado sus coches y están a la espera de posible colaboración entre ambos.

Finalmente intervinieron José María López, director del INSIA-UPM, y Alfonso García, director de los Servicios Técnicos de FCC, quienes explicaron el proyecto de camión Vemtesu. Es un vehículo de recogida de basuras, propulsado por un motor eléctrico que se alimenta de baterías y que en el trayecto del recorrido de recogida hasta el vertedero, se recarga mediante un motor de combustión interna. Esto supone por la ciudad un recorrido silencioso y sin emisiones.

Por otro lado, la jornada contó con una mesa redonda, moderada por Sergio Piccione, subdirector de El Mundo, en la que intervinieron el director general de Industria y de la Pyme del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, Galo Gutiérrez; el vicepresidente ejecutivo de ANFAC, Mario Armero; el director general de Sernauto, José Portilla; y los representantes de los sindicatos CC.OO, UGT y USO.

Hubo coincidencia entre los participantes de que un cambio radical del modelo de movilidad supone un peligro para la industria de la automoción y para el empleo. Además, la electrificación de los vehículos es imparable y en un plazo de diez años habrá un 15% de coches eléctricos, lo que conlleva la necesidad de nuevas infraestructuras.

Los presentes también reconocieron la preocupación de España y Europa por haber dejado el liderazgo de las baterías en manos de Japón, China y Corea. Para recuperarlo, haría falta la creación de un lobby europeo y fuertes inversiones. En este sentido, el representante del Ministerio, Galo Gutiérrez, manifestó que el Gobierno promocionará la fabricación de baterías en España.

Igualmente, Gutiérrez transmitió la preocupación del Gobierno por conseguir el equilibrio entre la movilidad sostenible y el mantenimiento de la actividad industrial en el sector, anunciando que el Ejecutivo estudia modificar los impuestos sobre los automóviles para incrementarlos en función de su nivel de emisiones.

Por su parte, Mario Armero transmitió la inquietud de los fabricantes por la criminalización del diésel, que supone una parte importante de la producción nacional, mientras que José Portilla informó de que las empresas fabricantes de piezas y componentes están ya trabajando para los vehículos híbridos y eléctricos. Agustín Martín alertó de que el actual tejido industrial español está penalizado con un 30% por el coste de la energía, más cara que los países de nuestro entorno. Por ello, es necesario un pacto político y social sobre el modelo industrial, independiente de quien gobierne.

Paras Jordi Carmona, es necesaria una transmisión coherente hacia el modelo de movilidad sostenible, porque estima que en Europa pueden desaparecer nueve millones de puestos de trabajo. Y Pedro Ayllón recordó la debilidad y el peligro para la industria automovilística española debido a que, salvo excepciones, no hay empresas netamente españolas y las decisiones se toman fuera, en las casas matrices.