Un juez de Sevilla ha condenado a un concesionario a pagar 1.561,75 euros por la reparación de un vehículo en el que el embrague se quemó tres meses después de su compra, relata eldiariodesevilla.es en un artículo que les adjuntamos íntegro.

 

Ahora los fabricantes de coches deben asumir el coste de las averías durante los seis primeros meses de uso y el vendedor debe acreditar, en su caso, que el usuario ha realizado un "mal uso" del bien si no quiere hacerse cargo de la reparación.

La sentencia del juzgado de Primera Instancia número 14 de Sevilla recuerda que el demandante compró un vehículo Ford Smax el 8 de octubre de 2014, por el que pagó algo más de 22.000 euros, y se le concedió una garantía comercial de tres meses o 2.000 kilómetros, y una garantía adicional hasta los 12 meses.

El cliente pagó además otros 440 euros para obtener una ampliación durante cinco años, que cubría sin condiciones la sustitución de todos los componentes del coche y la mano de obra excepto por "uso no razonable del vehículo".