Atra, la Asociación Autónoma de Empresarios de Talleres de Reparaciones de Vehículos de Pontevedra, ha decidido cercar a los talleres de reparación ilegales, que no solo incide negativamente a nivel laboral, sino que también en el ámbito medioambiental, pues el tratamiento de los residuos suele ser inexistente.

Esta lucha contra los talleres clandestinos se ha saldado, por el momento, con la interposición de unas 120 denuncias en los últimos meses contra otros tantos negocios “que no cumplían con la legalidad”.

Normalmente, este tipo de actividades se resuelven por la vía administrativa y, además de las sanciones económicas, se suele ordenar la finalización de la actividad y, en menor medida, la clausura de las instalaciones.

Estos centros no declaran impuestos, ni beneficios, de tal modo que, si el fraude llega a superar los 120.000 euros, se estaría ante un delito fiscal. En todo caso todavía no se ha dado el caso en la provincia pontevedresa.

Desde Atra reclaman mayor implicación y contundencia de las Administraciones, pero también el endurecimiento de las multas y una mayor celeridad y eficiencia a la hora de tramitar los expedientes administrativos. Paralelamente a esta labor sancionadora, abogan por informar y concienciar a los ilegales para que regularicen su actividad y, de este modo, “pasen a la competencia legal”.