Cuando llega el momento de adquirir un vehículo, la mayoría de compradores optan por la posibilidad de financiarlo o pagarlo a plazos, y en ese momento se incluirá por parte de la entidad bancaria o financiera correspondiente la reserva de dominio. Esta cláusula es una herramienta jurídica completamente legal que está presente en casi todas las operaciones de compraventa a plazos, e implica que la entidad financiera será técnicamente la propietaria del coche u moto adquirido hasta que el comprador salde el precio total de éste.

Desde Tramicar, plataforma online en la gestión de compraventa de vehículos de segunda mano, advierten de que mientras el pacto de dominio esté vigente, el comprador no tendrá plenos derechos sobre el vehículo, por lo que no podrá realizar acciones como venderlo o darle de baja hasta que haya pagado todos los plazos, a pesar de que podrá usarlo con total libertad.

Por ello, es primordial conocer con exactitud qué cargas o gravámenes pesan sobre el vehículo que se va a adquirir, ya que si tiene una reserva de dominio en favor de una financiera no se podrá cambiar de titularidad, salvo que se termine de pagar. “Es recomendable que no se realice ningún pago ni se formalice ningún contrato hasta comprobar si existe una reserva de dominio vigente y revisar las cargas de las que pueda disponer el coche, como embargos, precintos, leasing, renting o hipoteca mobiliaria”, explica Jorge Alcántara, presidente de Tramicar.

A pesar de que esta cláusula suele incluirse de manera automática en los contratos de compraventa de vehículos, con su anulación no ocurrirá de la misma forma, ya que el comprador tendrá que ser quien se encargue de levantar la reserva de dominio una vez que pague el vehículo en su totalidad, para así llevar a cabo cualquier acción de disponibilidad a su nombre. De no ser así, la reserva de dominio seguirá cediendo los derechos del coche a la empresa financiera.

“Además, las entidades financieras no están obligadas a notificar a los compradores que el pago de la deuda se ha abonado, por lo que será responsabilidad del comprador estar pendiente de levantar la reserva de dominio una vez que los pagos finalicen”, destaca Jorge Alcántara.

Para proceder a cancelar la reserva de dominio será fundamental acudir al Registro de Bienes Muebles de la provincia en la que se matriculó el vehículo y pedir una nota simple de éste; enviar esta nota a la entidad bancaria o financiera junto a nuestros datos personales y solicitar una carta de pago original; y requerir a la entidad bancaria o financiera una carta de cancelación que indique que la deuda con respecto al vehículo se encuentra saldada, que a su vez enviarán en unos diez días aproximadamente.

Posteriormente, se deberá presentar la carta de cancelación, el impreso de cancelación y el pago de tasas, DNI y papeles del vehículo en el Registro de Bienes Muebles, abonando el trámite y esperando unos 15 días a que se actualicen las cargas de propiedad. Por último, será aconsejable acudir a Tráfico para certificar que se ha realizado correctamente el cambio de titularidad.