Carglass España ha puesto en marcha una nueva campaña, vigente hasta el 20 de febrero, en la que regala un producto repelente del agua en el parabrisas por cada servicio de reparación o sustitución de lunas. Como suele ser habitual en Carglass, el obsequio para el cliente está directamente asociado con la seguridad vial, uno de los pilares de la compañía.

Este tratamiento funciona como un repelente del agua que cae sobre el parabrisas. Su efecto hidrofóbico hace que las gotas apenas toquen la superficie del cristal, formando “perlas” que ruedan rápidamente por el parabrisas hasta desaparecer. También impide la adherencia del hielo en los días más fríos y facilita su retirada con menos esfuerzo.

El resultado es una mayor visibilidad al volante, tanto en condiciones diurnas como nocturnas, y una menor necesidad de usar los limpiaparabrisas. Según Carglass, es un tratamiento muy recomendable para las adversas condiciones de conducción que pueden presentarse durante los meses de invierno.

Este producto también es altamente resistente a la abrasión producida por la acción de los limpiaparabrisas o sistemas de limpieza, llegando a mantener su efectividad durante seis meses, aproximadamente, en condiciones normales de uso.

La primera función del parabrisas es ofrecer la mejor visibilidad posible, algo imprescindible para una correcta toma de información y de decisiones en un tiempo de reacción mínimo. El 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la vista y, según diversos estudios recogidos por Carglass, la mala visibilidad a bordo del vehículo es la causa de más de un 15% de los accidentes de tráfico.