Raquel Adanero, técnico de Desarrollo e Investigación del Departamento de Marcas de vehículos y redes de talleres de Cesvimap, ha sido la encargada de impartir el seminario online “La utilidad de que mi taller esté certificado”, celebrado el 29 de septiembre, en el que también ha explicado en qué consiste el programa de cualificación de talleres TQ del Centro de Experimentación y Seguridad Vial de Mapfre.

Una certificación es un proceso sistemático de revisión del estado de un negocio o producto a través de unos requisitos establecidos por una entidad independiente que permiten ser contrastados. Con un resultado favorable, se alcanza la certificación, mientras que con un resultado desfavorable, se puede aplicar un plan de mejoras recogido en el informe de revisión.

Entre las ventajas que ofrece ser un taller certificado se encuentran las de generar confianza en el cliente, dar visibilidad, diferenciarse de la competencia y mejorar en el negocio. A la hora de elegir una certificación, el taller suele hacerse tres preguntas: cuál es el periodo de validez del certificado, cuál es el precio y con qué frecuencia se hacen las revisiones. Pero, según Raquel Adanero, se dejan fuera dos cuestiones fundamentales para ver la certificación como una herramienta de mejorará para el negocio: "¿Qué quiero demostrar a mis clientes y partes interesadas?" y "¿En qué grado quiero prosperar?". En definitiva, qué objetivos quiere conseguir el taller como negocio.

El programa de cualificación de talleres TQ Cesvimap busca que los talleres sean capaces de mejorar su negocio y extender las claves que le pueden hacer mejorar sistemática y progresivamente. La iniciativa partió de una necesidad del mercado de ofrecer una mayor transparencia a las aseguradoras para ver cómo trabajaban los talleres, así como de diferenciar a aquellos que ofrecen calidad en la reparación y transmitirles el espíritu de renovación y mejora.

El Programa TQ Cesvimap está dirigido a todo tipo de talleres de chapa y pintura, tanto marquistas como independientes, de cualquier tamaño y con cualquier tipo de organización y gestión. También se ofrece a nivel de redes de talleres, a través de la cualificación de grupo.

“La certificación diferencia a los talleres por su buen hacer e implica a estos negocios en la mejora de su negocio”, afirmaba Raquel Adanero durante el webinar. Para conocer el taller y detectar carencias y buenas prácticas, los técnicos de Cesvimap, con conocimientos 360º del negocio, programan una visita de una jornada completa para revisar todos los procesos del taller. Esto permite elaborar un plan de mejoras que recoge la calidad de la reparación, organización y gestión, rentabilidad del taller, enfoque al cliente y partes interesadas.

Los requisitos y estándares son originales de Cesvimap, concretos y aplicados al taller, basados en su capacidad para gestionar talleres. Durante el proceso de cualificación, se revisan más de 230 puntos de verificación, adaptados también a la evolución de la técnica:

  • Personas: estructura de personal, competencias profesionales, formación.
  • Recursos: instalaciones, equipamiento, distribución de espacios.
  • Cliente: espacios para la espera y atención al cliente front-end, personas en recepción, medios de los que disponen los recepcionistas, dotación de los puestos de recepción de vehículos, protocolos -documentos que se generan y facilidades para el cliente-.
  • Organización: gestión de entradas al taller, valoración de trabajos a realizar, organización de los trabajos, gestión del recambio, gestión de materiales y consumibles, calidad de las reparaciones, mantenimiento de instalaciones, gestión ambiental,...
  • Intervención: procesos de reparación y pintado y preparación para la entrega, herramientas y equipos específicos, productos y materiales empleados, puestos de trabajo, personas e información, equipos y medidas de protección laboral,...
  • Gestión: organización y gestión del taller, control de la producción y de la calidad de los trabajos, gestión de tiempos, informatización de procesos,...

El certificado TQ de Cevimap tiene una validez de dos años y la visita también se repite cada dos años. Existen tres niveles de cualificación: Bronce (legalidad, calidad de reparación, medidas preventivas), Plata (organización, atención al cliente y gestión de la actividad) y Oro (medios productivos, innovación y mejora, gestión integral), pensados para impulsar al taller a mejorar la calidad y la gestión del negocio. Todas las categorías certifican que el taller cuenta con lo necesario para garantizar reparaciones de calidad.