Las pistolas aerográficas son uno de los elementos imprescindibles dentro del área de pintura de un taller. Sin embargo, se trata de una herramienta bastante reciente que los profesionales han comenzado a disfrutar hace relativamente poco, recoge el último artículo del Blog Ruta 401 de Loctite.

La invención de las pistolas aerográficas está íntimamente ligada a la aparición de pinturas basadas en nuevos compuestos en la década de los 70. Las primeras pistolas aerográficas trabajaban a presiones muy altas (hasta 4 bares) y se les debía cambiar la boquilla según la fase del proceso o la superficie a pintar. Ya en los años 80 empezaron a aparecer pistolas que trabajaban a mejor presión, hasta que en los años 90 surgieron las primeras pistolas HVLP, que suponen un gran paso adelante en cuanto a eficacia y calidad en los acabados, llegando a trabajar a presiones menores a 1 bar.

A grandes rasgos, se puede hablar de tres tipos de pistolas aerográficas:

  • Pistolas de gravedad. Llevan el depósito en la parte superior y se utilizan generalmente para la aplicación de barnices, aparejos y pintura monocapa y bicapa al agua.
  • Pistolas de succión. El depósito está ubicado en la parte inferior y tienen las mismas aplicaciones que las anteriores, pero no son indicadas para aparejos.
  • Pistolas de presión. Se emplean principalmente en el pintado de grandes superficies, como camiones o vehículos industriales. La pintura llega al cuerpo de la pistola a través de un conducto, impulsada por una sobrepresión provocada desde el depósito.

Por otro lado, desde hace algunos años se ha producido una gran evolución en el diseño de las pistolas aerográficas, logrando mejorar aspectos clave como la transferencia de pintura, ergonomía, facilidad de manejo, precisión de los acabados, facilidad de limpieza, etc. En este sentido, algunas de las novedades más notorias en este ámbito han sido:

  • Pistolas HVLP. Permiten pulverizar la pinturas a muy baja presión. Las pistolas HVLP (High Volumen Low Pressure) permiten aprovechar mucho mejor la pintura, evitando el rebote de partículas durante su aplicación a causa de un exceso de presión. También reducen la cantidad de pintura que se pulveriza fuera de la pieza, disminuyendo así la cantidad de pintura necesaria para cubrirla.
  • Pistolas híbridas. Combinan las ventajas de las HVLP y la facilidad de uso de las convencionales. Funciona con una presión inferior a las convencionales (2-2,5 bares contra los 3-4 de las convencionales), pero mayor que las HVLP (alrededor de 1 bar). Se suelen usar en la aplicación de barnices, esmaltes y aparejos.
  • Pistolas spot repair. Son pequeñas pistolas utilizadas para trabajos de retoque en piezas de reducido tamaño o en los que hay que poner mucha atención a los detalles. Son muy ligeras y manejables, que, además, gastan menos aire que las convencionales.