La Escola de Treball de Barcelona ha cualificado, a lo largo de cien años de formación, más de 180.000 alumnos, muchos de ellos profesionales dedicados al mantenimiento y reparación de vehículos.

Con motivo de la conmemoración del centenario de la creación de la Escola, distinguió a PPG, entre otras empresas, por su compromiso con la formación del alumnado y el desarrollo económico de la comunidad.

La Escola del Treball de Barcelona fue creada por el presidente de la Mancomunitat de Catalunya el 29 de mayo de 1914. Un siglo después, los herederos de esta institución conmemoraron su centenario con un acto de homenaje a las empresas que colaboran activamente en la cualificación de sus alumnos.

En el transcurso del mismo, el pasado 6 de mayo, se hizo entrega a Ildefonso Jiménez, responsable de Formación Gerencial de PPG, de un diploma y una estatuilla, réplica de la escultura conocida como 'El Forjador', del artista modernista Josep Llimona, que preside el vestíbulo de la Escola.

"La Escola del Treball de Barcelona es fruto del trabajo y de la colaboración de muchas personas, a lo largo de muchos años. Ha sido una obra colectiva, que ha implicado, entre otros, al profesorado pero también a todas aquellas empresas e instituciones que mediante los convenios de colaboración han acogido alumnos para poder seguir su formación práctica", expuso Carmelo Gómez Pascual, director de la escuela.

Por su parte, Jiménez considera que la formación profesional no se entiende sin la simbiosis de escuelas y empresas, ya que las primeras son la cantera de profesionales para las segundas. "Pero estas últimas consolidan los conocimientos que se adquieren en la escuela, ayudando a los alumnos a aprender desde la realidad, el puesto de trabajo".

En palabras del dirigente, "este modelo colaborativo es el que ha premiado la Escola y en PPG nos sentimos muy honrados, ya que nuestra empresa, desde hace muchos años, apuesta por la formación de profesionales e invierte muchos recursos en ese área, que para nosotros es clave".