El pasado lunes os contamos en esta web que Knud Tiroch y Spies Hecker han restaurado uno de los Moonshine que transportaban alcohol durante la prohibición. Lo han hecho con una buena dosis de creatividad y lo han transformado en un coche de alto rendimiento, único, rojo fuego, un Speed Rod. En esa noticia podíais ver el vídeo con el making off.
"Proyectos como éste únicamente funcionan con las personas que pueden pensar fuera de los procedimientos habituales y ofrecer las mejores soluciones técnicas en la aplicación", indica Knud Tiroch sobre su larga relación con Spies Hecker.


El experto en tuning localizó partes de un Ford A Roadster de principios de 1930 en una antigua granja en Iowa, Estados Unidos. Tras mucha investigación, Tiroch descubrió que durante la Ley Seca el coche había pasado alcohol de contrabando por la noche como el llamado Moonshine Runner. Finalizada la prohibición, el coche participó en las carreras organizadas en privado, que fueron las precursoras de la actual serie NASCAR.
En palabras de nuestro protagonista, "estaba cautivado por la historia del Ford y decidí resucitarlo como un coche de carreras para recordar su pasado salvaje y accidentado, bautizándolo como Speed Rod.
Su experto en carrocería, Günter Neubauer, trabajó con documentos históricos para reconstruir la parte de estructura y tapicería que faltaban. Toda la aplicación de masilla y pintura se llevó a cabo en el Centro de Formación que Spies Hecker tiene en Colonia (Alemania).
Por su parte, Jörg Sander, responsable de formación de Spies Hecker en Alemania, recuerda que nuestro equipo de Spies Hecker trabajó casi dos semanas en la preparación y pintura del coche. "No vemos vehículos como Speed Rod todos los días, así que fue un reto y todos lo disfrutamos".
Los requisitos fundamentales para el acabado de la pintura fueron un brillo profundo y una gran durabilidad. "Decidimos utilizar el barniz Permasolid HS Speed 8800 de rápido secado de Spies Hecker para la capa final del sistema de pintura. Su brillo y durabilidad son excepcionales", asegura.
Tiroch está de acuerdo, y traza paralelismos con la velocidad del coche. En su opinión, éste es un coche de 1930 restaurado con un peso de sólo 650 kg. que casi vuela por el camino gracias a sus 450 cv. "Y tenemos el moderno súper rápido barniz de Spies Hecker Permasolid 8800 del sistema Hi-TEC de alto rendimiento".
El diseño de Speed Rod se centra, sobre todo, en que representa visualmente el concepto de velocidad y en la reducción de la carrocería del coche al mínimo absoluto. "Desde el principio, sabía que quería rojo fuego como color clave", apunta Tiroch.
Todo el coche se ha pintado con Hi-TEC 480 RAL 3000 Rojo Fuego y sólo la cabina del conductor y la parte inferior del motor se pintaron con un patrón de bandera a cuadros blanco y negro. Estos toques estilísticos limitados dan al coche un aspecto muy limpio, de modo que todavía se ve como un Moonshine Runner de la década de 1930.