El taller que tenga la intención de agilizar sus reparaciones debe contar, casi obligatoriamente, con un equipo de infrarrojos como herramienta imprescindible, ya que aporta una mayor rentabilidad tanto al taller como al consumidor. Por fortuna, desde hace ya bastantes años los talleres de nuestro país son conscientes de la necesidad de tener este tipo de aparatos. No en vano, “el tiempo es dinero”.

 

Las nuevas tecnologías garantizan que los actuales equipos de infrarrojos dispongan de un control mucho más detallado de los parámetros de secado, gracias a la incorporación de sensores de temperatura y cuadros computerizados que brindan un manejo más sencillo y seguro.

Recordemos que las lámparas infrarrojos llevan a cabo la misma labor que las cabinas de pintura, con un destacado ahorro de energía (hasta un 60 %) debido a su mayor velocidad. También son muy sencillas de utilizar, brindan una enorme capacidad de adaptarse a las dimensiones de los locales y flexibilidad para ser empleadas en cualquier área del taller.

Son fundamentales para aumentar de modo considerable la producción, lograr una alta rentabilidad y mejorar la calidad de los acabado, “que es lo que al final demanda el cliente”. De hecho, resultan un complemento perfecto para reducir los tiempos de secado, pues en escasas ocasiones superan el cuarto de hora.

Además, ayudan a que el taller disponga de una flexibilidad y control que el consumidor de hoy en día - mucho más exigente - agradece. “Lógicamente, reducir los tiempos de entrega y asegurar una buena calidad en los trabajos es sinónimo de satisfacción para el consumidor”, exponen algunas de las firmas consultadas.

Para Launch, más que una cuestión de concienciación, los infrarrojos son una necesidad para hacer ciertos trabajos. Es una herramienta útil, práctica y, sobre todo, nos garantiza un buen y rápido acabado en la reparación del golpe.

Un ejemplo evidente se produce en la reparación rápida, que precisa de herramientas que le aseguren velocidad a lo largo de todos los procesos. “Disponer de una zona de reparación rápida con sistema de secado de infrarrojos de carriles supone un ahorro considerable de costes para el taller”, exponen en Infraquick, que añade que “con todo centralizado no tenemos la necesidad de mover el vehículo de lugar”.

Una tendencia, nos anuncia EMM, es desarrollar procesos de secados más rápidos, que permiten realizar la reparación en menos tiempo. No obstante, no está claro que ese avance vaya a venir de la manos de los infrarrojos, sino más bien de procesos químicos creados por el fabricante de pintura.

Formatos

Los formatos de dos a seis paneles son los más empleados por los talleres de carrocería, pese a que en los últimos tiempos están gozando de un enorme éxito los paneles portátiles, que se muestran como una opción muy práctica para los pequeños golpes o zonas de complicado acceso.

Los infrarrojos de tres paneles es el idóneo por su facilidad para moverse por el taller y posibilidad de cubrir cualquier parte de la carrocería. Permite trabajar con cada lámpara de un modo independiente (en caso de pequeñas reparaciones), se guarda con sencillez y suele tener un precio de compra muy competitivo.

“Los de mayor rotación son los de tres pantallas, aunque para reparación rápida resultan muy útiles los de una o dos”, recalcan desde Sagola, al tiempo que en Launch insisten que el más demandado es el de tres lámparas, “ya que la diferencia de precio no es importante con el de menos lámparas y su utilidad es mayor”.

Para EMM, los elementos móviles son los preferidos, aunque sean de dos pantallas. Se lamentan, sin embargo, que los talleres no relacionen muchas veces la productividad con los tiempos de secado. “Sin secado rápido no existe reparación rápida”, concluyen.

Asimismo, es básico que los equipos infrarrojos puedan acercarse sin problemas de riesgo a la carrocería del vehículo. No en vano, muchos de los avances presentados en los últimos años se centran en este objetivo, sobre todo tras la llegada de materiales digitales, “más ligeros y más fáciles de trabajar para el operario”.

Su funcionamiento, por otra parte, se basa en la emisión de ondas electromagnéticas (visibles para el ojo humano), que calientan el objeto al que se aproximan. De mayor o menor longitud, se dividen en Onda Corta (OC), los más empleados, Onda Media (OM) y Onda Larga (OL).

Las lámparas de OM y OL dan un secado y curado de la pintura mucho más suave, en un mayor tiempo para su cometido. Las OC son considerablemente más rápidas, pero si se trata de un equipo analógico se debe tener una mayor precaución, ya que su elevada potencia podría provocar hervidos en la pintura en el caso no de respetar la distancia o el tiempo de aplicación.

Alta tecnología

Los infrarrojos actuales reducen, como señalábamos anteriormente, el tiempo de secado sobre cualquier zona de la chapa de un vehículo. Destaca la constante evolución mostrada en los últimos años: recordemos que hace apenas una década tenían un funcionamiento analógico y contaban con un único programa de secado.

Los equipos de hoy en día, gracias a sus enormes avances tecnológicos, han propiciado la digitalización, con la inclusión del presecado y la regulación de potencia. “Tenemos ahora más control durante el proceso de secado, más seguridad ante los improvistos y una mayor facilidad de manejo”, indican en Infraquick.

De la misma forma, el tipo de onda y el sistema de gestión-control digital de la potencia suministrada proporcionan resultados veloces y seguros, mientras el ordenador interno permite establecer diversos programas y memorizarlos para homogeneizar el trabajo. Finalmente, el ‘display' muestra en cada fase los parámetros seleccionados y el tiempo de trabajo que resta.

Veamos algunos de los avances más destacados:

-    Cuadro electrónico. Facilita la programación de los procesos e informa de los tiempos restantes y la fase del secado en la que nos encontramos (presecado o secado a pleno rendimiento).

-    Sistema Controller. Está dotado de un pirómetro para el control de la temperatura y un sensor de ultrasonidos para medir la distancia. Lleva a cabo automáticamente la gestión total del ciclo de trabajo y garantiza la seguridad si la distancia entre pantalla y la superficie de secado es demasiado corta. Procede a la suspensión de energía para evitar los problemas asociados a errores humanos.

-    Sensor de distancia. Indica la distancia óptima a la que se deben colocar las pantallas. Es un sistema de seguridad que, ante una distancia inferior a 50 cm., hace que las lámparas se desconecten.

-    Luz filtrada. Debido al alto brillo que desprenden las lámparas de onda corta, existen infrarrojos con un filtro protector que elimina el deslumbramiento, permitiendo observar la evolución del proceso sin emplear gafas de protección.

-    Tiempos de secado y presecado. Acelera de forma progresiva la evaporación de disolventes, para evitar hervidos, puntos de aguja, secados defectuosos, sobrecalentamientos,…

Mercado favorable

La actual crisis económica no ha afectado en exceso el segmento de equipos infrarrojos, opinión que se desprende de las informaciones facilitadas por las firmas especializadas. Así, Sagola considera que los talleres saben que estos equipos agilizan su trabajo y mejoran el acabado y por ello demandan equipos con fiabilidad y una marca que les dé una garantía de reparación en el futuro. Mientras, para Car Repair System el nivel de ventas se mantiene y son un auténtico reclamo para la reparación rápida.

Infraquick, por su parte, reconoce que la crisis se ha notado en la venta de equipos portátiles, pero que en la venta de instalaciones de carriles ha aumentado.

Más optimistas son en Reauxi, que aseguran no haberse visto afectados por la coyuntura financiera, sino todo lo contrario. Nos comentan en ese sentido que las ventas en los equipos aéreos, tipo Trackmaster, se ha incrementado gracias a las instalaciones en zonas de preparación y en cabinas de pintura.

“Los talleres cada vez están más convencidos de la utilización de secados mediante equipos de infrarrojos, por su rapidez y calidad en los secados”, apuntan los responsables de Reauxi.

Launch (Grupo Circuit) detecta un ligero aumento en las ventas, debido principalmente a que no supone una gran inversión para el taller y le permite hacer las pequeñas reparaciones, “que son las que más se dan en estos tiempos”. Siguen siendo un producto fundamental, práctico y necesario para la reparación rápida.