Roberlo ha adquirido la totalidad de las actividades de la empresa química Cromaresme, localizada en Dosrius (Barcelona), especializada en el diseño y fabricación de sistemas de pintado a medida para el sector industrial y para el pintado de plásticos y vidrios. El acuerdo permite reforzar la estrategia de crecimiento y diversificación del grupo Roberlo, a la vez que dota a Cromaresme de mayores recursos y posibilidades a nivel nacional.

Dicha compra implica la incorporación de 21 empleados, además de la integración de la gestión y los laboratorios de industria general en Riudellots de la Selva bajo la marca Disolac, hecho que permitirá centrar los esfuerzos del equipo de Dosrius en el desarrollo de pintura para plástico y vidrio.

La empresa, inicialmente llamada Pinturas Maresma, fue fundada en 1955 por Antonio Colomer Nogueras y basó sus primeros años en la fabricación de poliuretanos para pasar a centrar su negocio en la pintura para plástico en las décadas de los 70 y 80. El traslado desde Mataró a las instalaciones de Dosrius en 1987 coincidió con la especialización en la fabricación de pintura para la industria de la motocicleta, con grandes cuentas como Piaggio-Derby, Honda, Gas Gas, Suzuki o Yamaha.

Años más tarde, el conocimiento adquirido en el mercado de las dos ruedas permitió crecer en el pintado de plásticos para automoción, sección que hoy en día Cromaresme fabrica la pintura para elementos exteriores como tapas de gasolina, retrovisores, parachoques, alerones, etc.

Cada 'color matching' para replicar patrones de las mayores marcas automovilísticas en las que se trabaja actualmente (Audi, Jaguar, Renault, Ford, Toyota, PSA, Honda, Nissan, etc.) es un reto para el I D i de la compañía. La firma barcelonesa también lleva a cabo trabajos destinados al plástico en otros sectores y, en los últimos años, se ha estado desarrollando el área de pintura para vidrio.

Según Roberlo, la agilidad y flexibilidad son dos puntos fuertes de la empresa, así como su equipo de coloristas. Cromaresme es especialista en diseñar sistemas de pintado a medida y desarrollar colecciones de colores con efectos innovadores. Entre sus servicios se incluye una gran asistencia técnica y trabajo cercano con el cliente para concebir conjuntamente cada proyecto.

Sumándose a Roberlo, “Cromaresme gana en capacidad productiva y comercial, ya que formará parte de un grupo muy internacionalizado que le permitirá ofrecer su 'expertise' a nuevos mercados donde Roberlo está asentado, abriendo nuevos horizontes tanto para la empresa como para los clientes”.