Los fabricantes de masillas disponen de una gama de productos muy variada que se adapta a diferentes opciones de trabajo y naturalezas de sustrato. Por tanto, siempre que se desee igualar con garantías de calidad una superficie previamente reparada, han de valorarse tres aspectos claves que aseguren la correcta elección de la masilla que se va a emplear, según recoge un post del Blog Ruta 401 de Loctite.

Estos tres aspectos son: la naturaleza del sustrato y la adherencia que presenta, la capacidad de relleno de la masilla y la flexibilidad que muestra el producto de relleno. Otros motivos son el precio o el método de aplicación, que pueden influir notoriamente en la elección de una masilla.