El año pasado se matricularon en España 1.258.260 turismos, con un descenso del 4,8% respecto a 2018. Por canales, el de particulares descendió un derrumbe del 11,6% (586.317 turismos), mientras que el rent a car, movido por un año turístico plano (la entrada de extranjeros creció entre enero y octubre un 1%, con datos INE), crece un 0,2% tras matricular el pasado año 238.286 turismos. Por su parte, el canal de empresas se incrementó un 3,1%, con 433.657 matriculaciones en el año.

Desde la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos señalan que “las matriculaciones corporativas están muy distorsionadas por la actividad compradora de los propios concesionarios, movidos por la necesidad de cumplir unos objetivos de sus marcas muy por encima de lo que el mercado puede absorber”. Como muestra, las matriculaciones tácticas, según datos de MSI para Ancove, supusieron el pasado año el 11,8% del total, muy por encima de la lógica comercial. De hecho, el último día de 2019 se registraron en la DGT 13.424 turismos, el 12,7% del total de diciembre.

Sin embargo, Ancove reconoce que la actividad del renting, incluido dentro del canal de empresas, está tirando fuertemente de este canal, con crecimientos que pueden rondar por encima del 10% en 2019.

A la espera de conocer los datos de diciembre de la UE, España es el que mayor caída de matriculaciones ha registrado entre los cinco grandes mercados comunitarios. Algo que, según la asociación, “no se explica si se tiene en cuenta que el PIB, en una clara desaceleración en el conjunto europeo, se comporta mejor en España que en las otras cuatro grandes economías (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia)”.

Ancove achaca el mayor descenso de las venta en España a la incertidumbre creada entre los compradores “por los mensajes desafortunados e injustos lanzados desde el Gobierno y otras administraciones autonómicas en contra de los nuevos vehículos diésel”. En este sentido, desde la asociación se prevé que, de no corregirse esta desconfianza de los usuarios contra los turismos de diésel, lo más probable es que el mercado repita una nueva caída en 2020 que podría rondar el 3%.

“La única manera de romper esta incertidumbre es un plan decidido y, sobre todo realista, del Gobierno en favor del automóvil, con una estrategia que retire de las calles y carreteras los turismos más contaminantes, aquellos que no tienen etiqueta de la DGT”, aseguran desde Ancove, para añadir que “el actual Moves, centrado en coches eléctricos, no es la solución dado que el precio de estos turismos es inaccesible para la mayoría de los propietarios de los coches más viejos en circulación”.

Por este motivo, en opinión de la asociación se deben incluir en las ayudas todos aquellos turismos que, con respeto a la neutralidad tecnológica, no superen los 95 g de emisiones de CO2. Y que aclare a la ciudadanía que los niveles de emisiones de partículas y NOx de estos vehículos están muy lejos de los viejos diésel, verdadero problema de la contaminación.

“En Ancove creemos que el potencial del mercado de turismos ronda los 1,4 millones de turismos, por lo que entendemos que se está generando una compra retenida debida a las incertidumbres que los mensajes del Gobierno han generado en la mayoría de los usuarios del automóvil”, declara Elías Iglesias, presidente de Ancove. “Como consecuencia de ello, no se produce una regeneración del parque de vehículos, manteniendo unidades muy contaminantes que en circunstancias normales deberían ir al desguace. El pasado año, las matriculaciones se quedaron por debajo de los 1,3 millones y este 2020 podría empeorar si no se genera confianza en el futuro del automóvil”.