Los concesionarios españoles cerraron 2020 con una rentabilidad positiva del 1,15%, solo nueve décimas peor que en 2019, según los datos de Snap-on Business Solutions. El ejercicio, marcado por la pandemia de la Covid-19, supuso un descenso en la facturación de casi un 21%, con caídas generalizadas en la rentabilidad de las Áreas de Ventas (-15,06%) y Posventa (-13,71%). Por su parte, los gastos generales descendieron un 9,6%.

A pesar de esta rentabilidad positiva del 1,15%, Snap-on Business Solutions distingue diferentes fases a lo largo del ejercicio, que se ha traducido en caídas de actividad en todas las áreas, especialmente en ventas. Así, el arranque de 2020 podría calificarse como “normal”, para después pasar, en el mes de marzo, a un escenario de cierre de actividad casi total. “Tras el confinamiento, la reactivación fue mejor de lo esperado y el final del año arrojó cifras muy positivas en lo relativo a la rentabilidad, aunque en un contexto marcado por las ayudas y estímulos de los fabricantes hacia las redes de distribución”, indican desde Snap-on.

En las diferentes áreas de actividad, la de Ventas es la que más aporta tanto en relación a la facturación, casi el 85%, como al resultado, el 55%, cinco puntos más que en el acumulado del tercer trimestre de 2020. El área de Recambios, por su parte, supuso el 10% de la facturación y el 32% del resultado, mientras que Taller aportó el 5% a la facturación y contribuyó un 13% al resultado.

En palabras de Tiago Bastos, General Manager en España, Portugal y LATAM de Snap-on Business Solutions, “los niveles de actividad en este 2020 han hecho compleja la generación de liquidez a través de la actividad operativa. Las ayudas por parte de los fabricantes, que han buscado la sostenibilidad en sus redes, han sido fundamentales”. De cara al ejercicio 2021, señala que “si la actividad no regresa a cifras normales, vamos a tener una segunda mitad de año muy complicada, no solo con rentabilidades negativas, sino con problemas de liquidez, dado que no podemos olvidar que en algún momento habrá que devolver esas financiaciones adicionales iniciadas en 2020”.

Para Bastos, las claves de este 2021 estarán en “la evolución de la campaña de vacunación y la consiguiente reducción del número de casos, que permitirán la reapertura de la actividad y los negocios. En función de cómo lleguemos a la segunda mitad del año, podremos estimar si los concesionarios volverán a rentabilidades positivas y a la generación de la tan ansiada liquidez”.