Casi dos de los 25,9 millones de vehículos que conforman el parque automovilístico español presenta algún tipo de salvedad en el kilometraje, según un estudio realizado por el proveedor de historiales de vehículos Carfax en colaboración con Ganvam, a partir del análisis de más de 100 millones de lecturas de cuentakilómetros, incluidas aquellas realizadas por los técnicos de las estaciones de ITV tras cada inspección técnica desde el año 2013.

En contra de la creencia generalizada, estas incoherencias no siempre responden al trucaje de cuentakilómetros para facilitar su venta, refleja el informe. Si bien la manipulación se detecta en más de un 70% ocasiones, también se perciben otras casuísticas relacionadas con despistes y fallos informáticos; de hecho, casi un 20% de las salvedades detectadas tiene que ver con la omisión de algún dígito al anotar el kilometraje, mientras que el resto son atribuibles a errores de redondeo.

Otra de las creencias generalizadas que desmonta el documento es que las debilidades en el kilometraje son sólo patrimonio de los turismos. Más del 24% de los casos se registra en furgonetas, siendo las motos las que menos alteraciones contabilizan, tras los camiones y vehículos todoterreno.

Por otro lado, este informe constata cómo la antigüedad y kilometraje son un tándem inseparable cuando se trata de determinar el precio de un usado. Así, el 87% de las irregularidades detectadas se produce en vehículos de más de diez años, un porcentaje diez veces mayor que entre los modelos inmediatamente más jóvenes, lo de entre ocho y diez años, que sólo representan el 8,39% de los coches con inconsistencias en el kilometraje.

Añadiendo que los vehículos con más de diez años son más contaminantes, peor mantenidos, menos seguros y que las posibilidades de fallecer en un accidente en este tipo de vehículos son mucho mayores, esto evidencia la necesidad de un plan de achatarramiento que ayude a retirar de la circulación los automóviles más antiguos.

Inconsistencias en el kilometraje por edad del vehículo

Este informe se enmarca dentro de la estrategia de Carfax y Ganvam de promover la transparencia en la compraventa de vehículos de ocasión con un doble objetivo. Por un lado, proteger al consumidor para que, al permitirle seguir la pista al vehículo durante toda su vida útil, pueda tomar la mejor decisión de compra y evitar fraudes; y, por otro, dignificar y salvaguardar la profesionalidad y el buen hacer del vendedor profesional en un mercado donde seis de cada diez operaciones se hacen entre particulares sin ningún tipo de garantías.

Según el presidente de Ganvam, Lorenzo Vidal de la Peña, “los datos muestran que afortunadamente el trucaje y la manipulación del cuentakilómetros es una práctica marginal. Sin embargo, hay que trabajar para erradicarla por completo promoviendo, entre otras medidas, el mantenimiento responsable y los cambios necesarios en la Ley de Seguridad Vial para tipificar como delito la alteración del odómetro”.