Hace unos meses, la Organización de Consumidores Europeos (BEUC) puso en marcha la producción de informes en distintos países europeos para averiguar el coste total de la vida de un automóvil dependiendo del tipo de motor. En España ha contado con la colaboración de OCU, con el fin de saber si la transición hacia los coches ecológicos tendría un impacto positivo o negativo para los consumidores.

Los informes revelan que, en general, los coches enchufables (eléctricos e híbridos enchufables) llegan a ser rentables si se recorre un número suficiente de kilómetros. “Por eso, las organizaciones de consumidores han apostado fuerte por la defensa de la reducción del CO2 en el transporte privado”, destacan desde la organización española.

Las conclusiones generales del estudio en España son similares a las del resto de países europeos:

  • Las tecnologías más ecológicas serán cada vez más baratas y el coste global de estos coches será cada vez más competitivo. Este hecho es más importante en los coches de segunda mano, donde las diferencias en los precios de compra son menores.
  • Las principales diferencias del modelo español favorecen a los coches eléctricos: por un lado, el tiempo de uso de un coche hasta que se vende es mayor que en Europa y, por otro,nuestro país dispone de tarifas muy competitivas de discriminación horaria, como la supervalle, con unos descuentos en el precio de la electricidad muy importantes.
  • Los impuestos españoles son relativamente altos para los vehículos que más CO2 emiten (matriculación y precio de combustible). Este hecho es especialmente importante en los segmentos que más consumen: todoterrenos y vehículos de alta potencia.
  • En el caso de coches comprados para un uso intensivo, OCU también observa ventajas para las nuevas tecnologías, puesto que el coste de la fuente de energía es mucho más barato que el gasóleo y la gasolina. Estos coches son de menor coste total en varios de los escenarios analizados.
  • En nuestro país, aparte de los motores tradicionales y los nuevos motores eléctricos, se han introducido en la comparativa los coches de gas natural comprimido (GNC) y gas licuado del petróleo (GLP). Cuando funcionan con gas, el coste del combustible es mucho menor. Por esto y porque ya llevan la etiqueta ecológica “ECO” necesaria para circular en determinadas áreas, sus ventas están creciendo mucho en los últimos meses. A corto plazo son una solución, aunque a medio plazo, las posibles obligaciones de reducción de las emisiones CO2 pueden perjudicarle en favor de los coches eléctricos.
  • En la comparativa, OCU también ha añadido los coches de pila de combustible, alimentados por hidrógeno. El coste es el más elevado de todos, además de las dificultades que habría en España para repostar hidrógeno, al no existir más que seis estaciones en todo el territorio que dispongan de este elemento. Es posible que, a medio plazo, las condiciones sean mejores para este tipo de motores y bajen tanto el precio del hidrógeno como el de los coches.

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