Para conocer cómo será la evolución de la demanda de automóviles, Ipsos ha elaborado el Estudio Global del Impacto de Covid-19 en el Automóvil a través del cual se analiza la intención de compra de coches en diferentes países.

En cuanto a nuestro país, los españoles se encuentran entre los menos dispuestos a comprar un automóvil tras la crisis del Covid-19, junto con italianos y brasileños. En el extremo opuesto destaca China, cuyos habitantes son los que presentan más predisposición a adquirir un coche en los próximos meses, por haber sido el país de origen de coronavirus en el que las medidas de seguridad y distancia personal han calado más entre sus habitantes. Adquirir un coche les permitirá prescindir del transporte público.

En líneas generales, tres de cada cinco encuestados han cambiado sus planes sobre la compra de un vehículo. Donde más se han mantenido estos planes previos a la crisis es en Alemania, Reino Unido, Francia y Estados Unidos. En cuanto a los diferentes factores que afectan al tipo de inversiones, aquellos que viven en grandes ciudades están más dispuestos a comprar un coche nuevo. La edad también es otro factor importante -los mayores han cambiado menos sus planes respecto a los más jóvenes- y la situación personal -los padres tienen más predisposición a adquirir un nuevo vehículo durante los próximos meses-.

Entre aquellos que quieren comprar un coche tras la pandemia, la principal motivación es la misma para todos: sentirse más seguros y protegidos al poder evitar el transporte público. En Estados Unidos, China, Brasil y los países europeos encuestados confiesan que su única motivación es ésta, según el informe de Ipsos.

La situación financiera y la incertidumbre económica son los principales motivos que esgrimen aquellos que confiesan que no tienen intención de adquirir un coche en los próximos meses. Los más preocupados por los problemas económicos que vengan tras la pandemia son franceses, rusos, ingleses y estadounidenses. Las mujeres y los pertenecientes a las generaciones Y y Z también son más propensos a evitar gastar dinero en estos momentos. Sin embargo, esto no significa que ningún consumidor vaya a realizar una compra como ésta próximamente, sino que muchos están esperando que se mejoren las condiciones de compra como la posibilidad de tener el 0% de financiación, pagos aplazados, protección ante la posible pérdida de empleo o descuentos importantes en los precios.

“Ante esta situación, la industria automovilística debería realizar una importante inversión y desarrollo en la venta online, ya que este canal será mucho más usado tras la pandemia por motivos de seguridad”, afirman desde Ipsos. Este campo todavía está sin explotar por los concesionarios y existe un gran margen de crecimiento como indican los datos del estudio: sólo la tercera parte de los usuarios se muestra interesado en comprar a través de la web, siendo éstos, en su mayoría, hombres urbanitas de menos de 40 años.