La rentabilidad de los concesionarios españoles continúa en números rojos en el segundo trimestre de 2020, según los datos de Snap-on Business Solutions. Después de encadenar 25 trimestres consecutivos con rentabilidad positiva (desde 2014), en el primer trimestre del año los concesionarios vieron descender su rentabilidad en un 0,56%, cifra propiciada por la debilidad del mercado y el inicio del Estado de Alarma y el confinamiento. Las cifras del segundo trimestre muestran una ligera mejoría en la rentabilidad, pese a que se mantiene en negativo (-0,28%).

La facturación total de los concesionarios descendió un 39,1% respecto al mismo periodo de 2019, con descensos en la rentabilidad de las áreas de Ventas (-40,2%) y Posventa (-30,9%). Según Snap-on, el comportamiento ha sido mejor en el área de Posventa que en el de Ventas, principalmente por toda la demanda retenida durante el periodo del confinamiento. En Ventas, la rentabilidad del Vehículo de Ocasión se ha comportado mejor que la del Vehículo Nuevo. La atípica situación también ha contribuido a reducir los gastos generales en un 15,5%.

Por áreas de actividad, la de Ventas sigue siendo la que más aporta tanto en facturación (83% del total, un punto menos que en el primer trimestre de 2020) como en contribución al resultado (48%, también un punto menos). El área de Recambios, por su parte, aporta el 11% de la facturación y el 37% de la contribución al resultado. En lo relativo a Taller, supone el 6% de la facturación y una contribución al resultado del 15%.

En opinión de Pedro Jiménez Ferreira, General Manager en España, Portugal y LATAM de Snap-on Business Solutions, estos datos confirman que la recuperación ya se ha iniciado. “Tras unos meses de abril y mayo ciertamente malos, la actividad en el mes de junio ha sido mejor de lo previsto en todas las áreas de negocio, lo cual ha servido para aportar confianza a unas redes de distribución muy golpeadas por el confinamiento. Aún así, no se ha conseguido llegar al punto de equilibrio en la cuenta de explotación, cerrando junio con un acumulado del -0,28%”.

Para Jiménez Ferreira, “a partir de ahora será fundamental mantener la estructura de gastos en estos niveles para poder presentar un número positivo al final del ejercicio. La liquidez de las redes se ha mantenido al mismo ritmo que crece su apalancamiento, con el correspondiente aumento de los costes financieros, lo cual penalizará la cuenta de explotación a futuro. El tercer trimestre nos dará más claves para saber cómo se cerrará este atípico ejercicio de 2020”.