Las matriculaciones de turismos y todoterrenos decrecieron un 8,3% en el mes de junio respecto del mismo periodo del año pasado, hasta las 130.519 unidades, con un día laborable menos que en junio de 2018. En el primer semestre del año, las entregas de vehículos turismos y todoterrenos caen un 5,7%, hasta las 692.472 unidades, según los datos aportados por ANFAC, Faconauto y Ganvam.

Las ventas en el canal de particulares profundizan su tendencia a la baja, con un descenso del 18% y 50.408 unidades. Las matriculaciones en este canal no crecen en ninguna Comunidad Autónoma, registrando caídas de doble dígito en prácticamente todas ellas. Es el décimo mes consecutivo que caen las comercializaciones en este canal, mientras que en el acumulado del año, las entregas a particulares han caído un 12,3%, hasta las 295.445 unidades.

Sólo el canal de alquiladores se mantiene en positivo, con un 5% de subida en el mes de junio, hasta las 40.972 unidades. El canal de empresas cae también en el sexto mes del año con 39.139 unidades matriculadas, lo que supone una reducción del 6,8% respecto al mismo mes del año anterior.

Por otro lado, se han matriculado 20.202 vehículos comerciales ligeros en junio, lo que representa una caída de las comercializaciones del 4,6% en comparación con el mismo mes del pasado año. Así, repiten caída en el año con el canal de empresas como principal causa de este descenso, con un descenso del 12%. En los seis primeros meses, registran un crecimiento del 2,3%, con 115.762 unidades.

Respecto a las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses, éstas han registrado, después de meses de caídas, un ascenso en el mes de junio del 37%, con 3.015 unidades. Este dato supone que, en el acumulado del año, las ventas de estos vehículos han conseguido volver a cifras positivas, con un incremento del 4,6% y 14.626 unidades.

En palabras de Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, “las ventas de vehículos encadenan ya tres trimestres de caídas, con lo que se puede hablar de crisis en la automoción, cuando no hay ningún indicador económico que sustente este descenso más allá de la incertidumbre de los consumidores. Sin embargo, esta tendencia es reversible. Tenemos una salida. Tenemos que trabajar en positivo con todos los agentes sociales, con un plan de achatarramiento, coordinación entre las leyes de cambio climático e impulso a la compra de los vehículos alternativos, en línea con la política marcada por la ministra Reyes Maroto”.

Por su parte, Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de Faconauto, afirma que “en los dos últimos días del mes se ha vuelto a acumular el grueso de las matriculaciones, en concreto unos 35.000 vehículos, muchas de ellas automatriculaciones. No se puede solucionar la caída del mercado, sobre todo de particulares, 'maquillando' los datos con un aluvión de operaciones que hace el propio sector. Los concesionarios han tenido que automatricular más de lo habitual para mantener artificialmente el mercado y frenar la caída. Estos diez meses seguidos de retroceso ponen en peligro puestos de trabajo, la viabilidad de los concesionarios y sus futuras inversiones. Estamos viviendo con mucha incertidumbre este momento, ya que no consideramos que el contexto económico justifique una tendencia tan mala de las ventas de vehículos. El sector necesita que se forme cuanto antes un Gobierno estable que tome la iniciativa, trabaje con el sector, y que lance medidas y mensajes que devuelvan la tranquilidad al comprador”.

Según la directora general de Ganvam, Ana Sánchez, “los datos evidencian que el sector automoción atraviesa una situación delicada, fruto de la inestabilidad política y la incertidumbre que envuelve al consumidor. El canal de empresa, que venía sosteniendo el mercado, registra ya cifras negativas, mientras que el canal particular presenta ya el décimo mes consecutivo a la baja, con previsión de que siga retrocediendo en los próximos meses si no se toman medidas urgentes y estructurales. La Administración tiene la responsabilidad de impedir una caída libre mercado, ya que si no se actúa tendrá una efecto negativo en la economía en su conjunto. Los concesionarios están haciendo el máximo esfuerzo a costa de su propia rentabilidad. Es necesaria la puesta en marcha de estímulos que liberen la demanda retenida aplicando el principio de neutralidad tecnológica. No es de recibo que vehículos diésel que cumplen con toda la normativa medioambiental y que son absolutamente eficientes caigan el 33%. No se puede confundir al consumidor y, en este sentido, Ganvam se pone a disposición de la Administración para diseñar un paquete de medidas que reviertan esta situación”.