Desde el Gremi del Motor y la Federación Catalana Fecavem indican que “la falta de confianza a la hora de tomar la decisión de compra de un vehículo nuevo provoca la desaceleración de la renovación del parque móvil de vehículos, la pérdida progresiva de su calidad y su envejecimiento. "Entramos en una dinámica que hay que cambiar por su impacto en la calidad del aire en las ciudades, en nuestra economía, en el empleo y en la generación de recursos públicos procedentes de la automoción”.

Un análisis propio de la entidad catalana, partiendo de los datos facilitados por Marketing System Iberia (MSI), muestra un total de matriculaciones del conjunto del mercado de la automoción en Cataluña en tendencia descendente, respecto al mes de junio del año anterior. La suma de mercados se sitúa en un -11,9% en el último mes. La media española baja un 8,3%, con lo que el mercado catalán se queda por debajo de la media nacinal. 

Los turismos bajan un 13% en junio (15.528 unidades), mientras que el sector de las dos ruedas y quads lo hacen un 8,9%. Por su parte, los vehículos industriales y comerciales disminuyen en su conjunto un 10,8%, eso sí, con tendencias diferenciadas por segmentos pues los segmentos de Articulados, industriales pesados y buses crecen, mientras que furgones y derivados bajan siguiendo la tónica de los vehículos de dos y cuatro ruedas.

Este primer semestre del año cierra con una evolución del mercado negativa, con un indicador del -4,3% global de mercado. Los turismos cierran con un descenso del 7,3%, por debajo también respecto de la media española (5,7%), ya que son los gestores de flotas (empresas de renting y empresas de alquiler) quien mantienen más peso en el mercado. El mercado de las dos ruedas acumula una subida del 4,6% y los vehículos de uso industrial o comercial se quedan en idéntica cifra de matriculaciones que el primer semestre de 2018.

Por motorizaciones del mercado de turismos de este primer semestre en Cataluña, la de gasolina (67,6%) es la preferente, mientras que el diésel equipa un 20,5% de los automóviles y el vehículo con motor eléctrico representa un 1,3%. En su conjunto, las motorizaciones alternativas a los motores diesel y gasolina suman en conjunto un 11,9%.

Joan Blancafort, responsable de Comunicación del Gremi del Motor de Barcelona y la Federación Catalana Fecavem, avisa de las consecuencias que tiene el frenazo de la actividad comercial del sector de la automoción, que atribuye principalmente a la incertidumbre del consumidor a la hora de decidir renovar su vehículo. “El potencial comprador o bien aplaza su decisión o bien opta por un vehículo usado. Las matriculaciones decrecen y la media del parque móvil envejece. Sin renovación del parque, las emisiones medioambientales suben y la falta de renovación frena la circulación de vehículos más seguros en nuestras vías”.

Blancafort añade que “la recaudación tributaria que genera la renovación del vehículo decrece y el empleo se puede resentir: en el directo que genera el sector e indirecto en otros sectores vinculados a la actividad del comercio de vehículos y su posventa. Por eso, ya va siendo hora de tomar decisiones que impulsen el sector en positivo, implicando a las empresas del sector y sus trabajadores, a las diferentes Administraciones Públicas, para invertir una tendencia que nos puede acabar perjudicando a todos”.