Las ventas de usados de entre tres y cinco años crecieron más de un 15% hasta julio; sin embargo, las operaciones con vehículos de segunda mano subieron apenas un 1,3% hasta julio, con un total de 1.278.957 unidades, lo que supone que por cada nuevo se comercializan 1,6 usados, según datos de Ganvam.

La patronal asegura que el impulso del renting -que aumentó sus ventas un 8% hasta julio, representando ya una quinta parte de las matriculaciones- se está encargando de nutrir a concesionarios y compraventas con estos modelos que se renuevan de media cada cuatro años, convirtiéndose en lo más demandados por los compradores por su buena relación calidad precio.

De hecho, el 80% de las ventas de usados de entre tres y cinco años registradas por concesionarios y compraventas hasta julio han ido destinadas a compradores particulares, lo que supone un aumento del 25% con respecto al mismo periodo del año anterior.

No obstante, el mercado de ocasión sigue polarizado entre los usados de hasta cinco años, que representan ya una tercera parte de las ventas, y los de más de 15 años, alrededor del 30% del total, que vienen creciendo a un ritmo del 6% hasta julio, registrando más de 390.000 unidades; de las cuales ocho de cada diez se han vendido entre particulares sin garantías ni historial de mantenimiento.

Por tipo de combustible, los datos de Ganvam muestran un retroceso en las ventas de usados diésel que, aunque siguen representando seis de cada diez operaciones, bajaron un 1,2% hasta julio siguiendo la tendencia a la baja registrada también el mes pasado. Los de gasolina, por su parte, crecieron un 5%, con más de 457.500 unidades vendidas. Los eléctricos (0,1% del mercado) ya van haciendo su aparición en el mercado de usados, registrando hasta julio más de 1.300 operaciones, un 90% más.

Para la patronal de la distribución, las cifras ponen de manifiesto que existe la necesidad de despejar incertidumbres e impulsar medidas de estímulo al cambio de coche, que no hagan discriminación por tipo de combustión y que incluyan al usado de hasta cinco años, que constituye una palanca adicional para empujar el rejuvenecimiento del parque.

Según el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, “es importante despejar incertidumbres y dejar claro que quien contamina es el coche antiguo. No es una cuestión de motor sino de antigüedad. Si se incentiva la retirada de la circulación de los vehículos más antiguos y contaminantes y se apoya el cambio hacia modelos nuevos y seminuevos, que cumplen con todas las normativas anticontaminación, no sólo se mejorará la calidad del aire sino que se reducirá la edad media del parque, con el beneficio que supone para el entorno y la seguridad vial”.