Las matriculaciones de turismos y todoterrenos registraron una fuerte caída en abril respecto del mismo mes de 2019, con un descenso de las ventas del 34,2%, hasta las 78.595 unidades. La caída en el acumulado del año asciende al 39,3%, hasta las 264.655 unidades, respecto del mismo periodo de hace dos años. “La pandemia, la incertidumbre sobre la vacunación y las sucesivas olas, la falta de turismo, la crisis económica y la subida del Impuesto de Matriculación siguen haciendo mella en el mercado”, recoge el análisis de ANFAC, Faconauto y Ganvam.

Las entidades mantienen la comparación con abril de 2019 “porque hacerlo con abril de 2020 supone informar de una subida del 1,787% en las matriculaciones de turismos y todoterrenos, una cifra que no refleja la realidad actual. Ese crecimiento desproporcionado solo refiere al confinamiento estricto del mes de abril de 2020, cuando solo se comercializaron 4.163 vehículos”.

Los particulares vuelven a ser el canal con mayores ventas, por encima de empresas, si bien las entregas a las familias caen un 35% por la ausencia de estímulos a la compra para una parte de la demanda. Las empresas pierden el 20,5% de sus comercializaciones respecto a abril de 2019 y los alquiladores, un 46,5%. En el acumulado del año, las ventas a particulares caen un 44,6% respecto del primer cuatrimestre de 2019 y los alquiladores un 49,7%

Las emisiones medias de CO2 de los turismos vendidos en el mes de abril se quedan en 127,4 gramos de CO2 por kilómetro (WLTP), una cifra similar a la registrada el año pasado en este mes.

Respecto a los vehículos comerciales ligeros, las matriculaciones cayeron un 21,8% en abril, con un total de 15.875 unidades. En el acumulado del año, las ventas disminuyen un 24,6%, hasta las 56.403 unidades, respecto del mismo periodo de hace dos años. En abril de 2020, las ventas de vehículos comerciales ligeros subieron un 771,3% y un 48% en el acumulado.

Según Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, “estamos viendo una debilidad constante en el mercado de vehículos, especialmente en turismos y todoterrenos. Las ventas se están quedando casi a la mitad del ritmo que nos correspondería para alcanzar una cifra de mercado de 1,3 millones de vehículos, un volumen natural para un país como España. La recuperación, que estimábamos más cerca del segundo semestre, se está retrasando y no vemos, de momento, motivos para un cambio de tendencia. La incertidumbre económica, la ralentización de las vacunaciones y la falta de estímulos a muchos consumidores para la renovación siguen afectando a los volúmenes de venta. Si no hay estímulos a la renovación del parque, por lo menos sería conveniente no penalizar la compra de vehículos nuevos y evitar la incertidumbre de los consumidores, manteniendo estables herramientas tan útiles de cara a reducir la contaminación de las ciudades como son las etiquetas de la DGT. El sistema actual funciona bien, da señales claras a ciudadanos y ayuntamientos y es bueno que se consolide”.

Para Juan Luis Fernández, responsable de Asuntos Públicos de Faconauto, “el mes de abril nos sitúa en un escenario muy complicado, que ahonda en la tendencia experimentada durante el primer trimestre de 2021. A pesar del incremento de ventas respecto a 2020 en el mes de abril, estamos muy lejos de una situación “normal”, como el mismo mes de 2019, situándonos casi un 40% por debajo. Nos encontramos muy lejos de la recuperación: seguimos perdiendo unidades mes tras mes sin atisbar esperanzas o cambios en el corto plazo. El automóvil está sufriendo en estos meses lo peor de la crisis. En este escenario de crisis sanitaria, que lógicamente tiene un impacto negativo en el consumo, hay dos apuntes preocupantes, uno, lo relegado que se está quedando el canal de particulares, que solo acapara cuatro de cada diez ventas y otro, la preocupación por el retraso en la llegada de vehículos a los concesionarios porque las fábricas están muy afectadas por la falta de semiconductores para la producción de éstos. En definitiva, a falta de poder valorar el alcance de los incentivos a los vehículos electrificados en el mercado, así como la llegada de la ansiada recuperación, nos esperan unos meses muy comprometidos para el sector, donde las incertidumbres son mayores que las certezas. Por todo ello, urge un plan estratégico para el sector, en el que trabajar Gobierno y las patronales, para tratar de revertir esta situación”.

En palabras de Tania Puche, directora de Comunicación de Ganvam, “el mercado está muy alejado de las cifras pre-pandemia y las consecuencias económicas están siendo claras. El sector de la distribución de vehículos, que se caracteriza por ser generador de empleo de calidad, ha perdido más de 8.000 puestos de trabajo en lo que llevamos de año. Esto hace necesario tomar medidas para reactivar la demanda que no solo se centren en los vehículos electrificados, teniendo en cuenta la amplia gama de vehículos eficientes que existen hoy en día en el mercado, máxime después del esfuerzo inversor que ha acometido la automoción en innovación tecnológica, consiguiendo que los motores de última generación emitan un 86% menos de NOx y un 99% menos de partículas”.