Según un estudio reciente elaborado por la plataforma Autingo, el precio de la reparación de un coche puede variar dependiendo de la ciudad en la que se viva, alcanzado diferencias de hasta el 33% entre las regiones con la tarifa más cara y la más barata. Navarra, Cantabria y Madrid son las regiones españolas donde los conductores pagan más dinero por la misma reparación, mientras que Extremadura, Murcia y Andalucía son las más económicas.

Para llegar a estas conclusiones, Autingo ha tomado como ejemplo un SEAT Ibiza V y, a través de la plataforma, se ha calculado lo que cuesta en cada comunidad hacer algunas de las reparaciones más habituales, como el cambio del kit de distribución, el kit de embrague o la bomba de agua, entre otras. Este cálculo en dicha plataforma incluye el coste de los materiales, una hora de mano de obra y los impuestos.

En conclusión, Navarra es la comunidad más cara alcanzando, por ejemplo, los 666 euros de media por cambiar el kit de embrague o los 276 euros por reemplazar la correa de distribución por una nueva, seguida de Cantabria y Madrid. Mientras que, en el caso del kit de embrague, en Extremadura se sitúa el coste en los 648 euros.

El principal motivo de esta diferencia es el precio de la mano de obra, según explica Autingo, ya que es uno de los factores más determinantes en la factura y es donde los talleres pueden marcar la diferencia. Tal y como comenta Diego Renedo, COO de la plataforma, “al no haber ninguna normativa que establezca un precio fijo, los talleres son libres de poner el precio por hora que quieran a la mano de obra”.

Para ver cómo influye el coste de la mano de obra entre ciudades, el estudio ha comparado el importe de las reparaciones más habituales en cinco de las principales ciudades españolas. Por ejemplo, el precio medio del cambio de la bomba de agua en España en el SEAT Ibiza V es de 108 euros, mano de obra incluida. En Madrid hacer esta operación cuesta 115 euros y en Barcelona unos 114 euros, lo que supone un 6,7% y 5,8%, respectivamente, más que la media. En cambio, en Sevilla puede llegar a costar unos 104 euros, un 3% por debajo de la media.