Deloitte ha elaborado el estudio 'Electric vehicles: setting a course for 2030' con previsiones para 2030 en el mercado mundial de automóviles que concluyen que, para esa fecha, un tercio de los coches nuevos vendidos será eléctrico o híbrido enchufable.

El informe, que recoge Faconauto según información de Europa Press, afirma que ya para este año 2020, y a pesar de las complicadas circunstancias, se venderán en todo el mundo hasta 2,5 millones de coches eléctricos. El verdadero salto cualitativo se empezará a dar en 2025 cuando se matriculen 11,2 millones de vehículos eléctricos a nivel mundial.

Será en 2030 cuando esta cifra alcance los 31,1 millones de automóviles. Según Deloitte, los vehículos eléctricos puros supondrán el 81% de las ventas de electrificados, superando a los híbridos enchufables dentro de diez años.

Esta expansión se explicará con el cambio de percepción de los consumidores en referencia a este tipo de automóviles. Además, se eliminarán varias de las barreras de adopción de esta tecnología como la infraestructura disponible o el precio, tendrán un entorno regulatorio favorable y habrá muchos más modelos disponibles en el mercado. “A medida que el precio de los modelos se vaya equiparando a los de la gasolina y diésel, el número de posibles compradores aumentará”, explica Jordi Llidó, responsable de Industria de Automoción y Fabricación de Deloitte en España.

Desde la consultora creen que la pandemia ha frenado la expansión del vehículo eléctrico pero que estos últimos han aguantado mejor el impacto del virus. De hecho, pronostican que el mercado mundial de vehículos no recuperará cifras anteriores a la pandemia hasta 2024, especialmente por la caída de las ventas de diésel y gasolina.

Por último, Deloitte ha analizado cómo han cambiado las tendencias de movilidad en los últimos meses. Su encuesta revela que el 57% de los participantes reconoce que mantendrá su actual vehículo más tiempo de lo previsto inicialmente por la pandemia. Aún así, y debido al miedo al contagio, el 61% de los encuestados en España tiene intención de limitar el uso del transporte público en los próximos tres meses.