Bosch comenzó a desarrollar en 1959 un sistema de inyección de gasolina para automóviles controlado electrónicamente, aunque fue en 1967 cuando se lanzó al mercado el sistema D-Jetronic. Éste se convertiría en el primer sistema electrónico multipunto controlado por presión, la primera vez en el mundo que se producía en serie un sistema de estas características.

La bomba de combustible eléctrica Bosch fue uno de sus componentes clave y sería el Volkswagen 1600 LE 1 TLE (Tipo 3) el primer vehículo producido en serie equipado con D-Jetronic. A partir de entonces, los coches de carreras y los deportivos se beneficiarían en su mayor parte del aumento de rendimiento que proporcionaba la inyección de combustible. Sin embargo, desde mediados de los años sesenta, la creciente conciencia ambiental también evolucionó y la emergente crisis energética se hizo evidente. Como resultado, se hizo cada vez más importante la reducción del consumo de combustible y de las emisiones de escape.

Gracias a Bosch Jetronic y los sistemas que le sucedieron, la inyección de gasolina se impuso en el mercado sustituyendo casi por completo los sistemas de alimentación por carburador. Pronto, las bombas eléctricas de combustible no sólo se utilizarían en motores de gasolina, sino también en sistemas de inyección diésel. Combinada con la gestión electrónica, la inyección de gasolina también hizo posible la aplicación de convertidores catalíticos de tres vías y, por lo tanto, el cumplimiento de los estándares medioambientales más estrictos.

Los primeros circuitos de gasolina se ubicaban lejos del depósito de combustible. Suministraban la gasolina de forma fiable que, luego, se inyectaba y mezclaba con el aire en la cámara de combustión mediante un sistema de inyección multipunto. Los módulos de suministro de combustible actuales se instalan directamente en el depósito como unidad integrada, incluyendo un filtro de combustible, una bomba eléctrica, un regulador de presión y un sensor de nivel del combustible.

La gama comercializada por Bosch Automotive Aftermarket en España incluye más de 450 módulos de suministro completos, 60 kits de bomba y 120 bombas eléctricas, todas con calidad de equipo original. Entre las ventajas que ofrece este equipamiento destacan la instalación precisa de los componentes, incluso para los kits de bomba; la alta fiabilidad, gracias a las rigurosas pruebas de calidad; y el constante desarrollo de las bombas de combustible, que hacen que sus componentes sean cada vez más pequeños, robustos, potentes y eficientes.