Arval ha publicado su lnforme de Responsabilidad Social Corporativa 2019, en el que se recogen las actividades llevadas a cabo por la empresa en áreas medioambientales, cívicas, sociales y económicas.

Para reducir su propia huella medioambiental, Arval trabaja en la reducción de los consumos de energía, papel y agua; de la huella de carbono de los viajes de empresa y de su propia flota de vehículos; en la gestión más eficaz de los residuos; y en el aumento del teletrabajo. Desde 2013, la compañía ha reducido en un 57% la energía consumida en sus edificios, en un 32% los viajes de trabajo y en un 63%, el consumo de papel. La reducción en 2019 de este último punto fue sustancial: de 8,3 a 6,4 toneladas, un 22% menos.

El uso de soluciones telemáticas en los vehículos, Arval Active Link, junto a las campañas de concienciación para una conducción más sostenible, cursos de conducción eficiente, el uso de automóviles menos contaminantes y asignación de coches a los empleados que menos CO2 emiten, ha permitido reducir también el impacto medioambiental de los desplazamientos.

Igualmente, Arval apoya a sus clientes y proveedores para construir soluciones de movilidad con el máximo respeto por el medio ambiente. “Todos nuestros productos y servicios tienen en cuenta el impacto ambiental, animamos a nuestros clientes a considerar los factores ambientales en sus planes y estrategias, les apoyamos en su transición energética con el enfoque SMaRT y colaboramos con ellos para integrar objetivos de RSC en su estrategia de flotas”. Como resultado, la compañía se situó en 2019 como la empresa de renting que más vehículos eléctricos matriculó, y cerca del 10% del total de su flota en España corresponde a automóviles híbridos o eléctricos.

Por otro lado, Arval destaca a la seguridad vial como “un deber corporativo” y trabaja en formación, programas de concienciación, análisis del comportamiento de conducción, uso de las últimas tecnologías y en la participación activa en eventos para promover y concienciar en este terreno. Y, al igual que sucede con el impacto medioambiental, la empresa ayuda a transformar el comportamiento como conductores de sus empleados y de sus clientes.

Arval España siguió colaborando en 2019 con la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid, en la organización de un programa de seguridad vial para los alumnos. Junto a la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), realiza cursos de conducción segura que ofrece a sus clientes. Y, a través de Arval Active Link, cada conductor puede comprobar su posición y clasificación en conducción eficiente entre todos los trabajadores de una empresa.

En cuanto a la acción social de Arval, ésta tiene el objetivo de promover una cultura solidaria entre sus colaboradores, apoyar sus iniciativas, concienciar y difundir diversas causas enfocadas en la educación, la salud, los colectivos en riesgo de exclusión, el medio ambiente y el compromiso con las capacidades diferentes, mediante campañas de divulgación, recaudación de fondos y voluntariado corporativo.

Se han contabilizado alrededor de 410 horas de voluntariado entre todos los empleados que han querido colaborar con iniciativas solidarias, se han realizado mercadillos, se han apoyado carreras solidarias y las iniciativas solidarias de los empleados. Además, por primera vez en 2019, el Grupo BNPP junto con todas sus entidades, ha participado en la iniciativa solidaria “Una sonrisa por Navidad”. Organizada por Cooperación Internacional, se ha invitado a todos los colaboradores del Grupo en España a comprar un regalo solidario para niños que se encuentran en riesgo de exclusión social.