Debido a que estas baterías todavía conservan una gran proporción de su capacidad de carga original, Audi investiga cómo las baterías de los vehículos de pruebas Audi e-tron, por ejemplo, o de modelos híbridos como el Audi A3 e-tron y el Audi Q7 e-tron, pueden tener una segunda utilización.

Los vehículos en las plantas de producción de Audi, como las carretillas elevadoras y los tractores de remolque, utilizaban hasta ahora baterías de plomo-ácido. Cuando estas baterías -que pesan hasta dos toneladas- se descargan, los empleados las retiran de los vehículos y las conectan a una estación de carga durante varias horas. Sin embargo, las baterías de iones de litio se pueden cargar directamente donde se estacionan los vehículos, aprovechando los tiempos normales de inactividad, por ejemplo, en los descansos entre turnos. Audi contempla un gran ahorro potencial si se convirtiese la flota de vehículos de servicio utilizados en las fábricas para funcionar con baterías de iones de litio en sus 16 factorías en todo el mundo.

La capacidad de carga restante de una batería de iones de litio después de su uso en un automóvil es más que suficiente para los requisitos de los vehículos utilizados en las fábricas. Además, sus características de conducción mejoran considerablemente: pueden mantener su velocidad constante incluso en rampas, mientras que los vehículos que funcionan con baterías de plomo-ácido no pueden hacerlo. Además, la carga regular durante los descansos evita tiempos muertos durante las horas de trabajo.

La batería de un Audi e-tron, por ejemplo, consta de 36 módulos individuales y está ubicada entre los ejes bajo el piso, formando un bloque plano y ancho. Una vez que se retiran las baterías, el equipo responsable del proyecto verifica cada módulo individual para su nueva utilización. Posteriormente instalan 24 módulos para formar cada nueva batería. El resultado es una batería con las mismas dimensiones y peso que las de plomo-ácido, por lo que se pueden continuar utilizando los mismos vehículos con las nuevas baterías sin realizar grandes inversiones. En el futuro, empleados especializados podrían hacerse cargo del ensamblaje de las baterías de segundo uso en el propio centro de baterías de la empresa.

El equipo de proyecto de las áreas de producción, logística y desarrollo ha estado trabajando en este segundo uso de las baterías durante aproximadamente dos años. Tras una primera fase de pruebas con éxito, ahora se están ensayando los primeros vehículos con estas baterías en las tareas de producción diarias. Este proyecto pionero es uno de los muchos que demuestran el compromiso de Audi con el uso racional y eficiente de las baterías de los automóviles eléctricos. Los módulos de batería reciclados también pueden usarse en contenedores de carga móviles para vehículos eléctricos o en sistemas estacionarios de almacenamiento de energía. Audi también está desarrollando conceptos de reciclaje: al final del ciclo de vida de la batería, componentes valiosos de las mismas fluirán hacia nuevos productos y, por lo tanto, seguirán utilizándose.