La creciente demanda de vehículos electrificados motivó a BMW y a la Escuela RACE de Conducción a iniciar un curso permanente para la formación de conductores en este tipo de modelos, que cuenta con los BMW i3 como protagonistas de la formación.

Los contenidos, con una base teórica centrada en la actitud del conductor, el conocimiento del vehículo, la dinámica, la frenada y el trazado en curvas, se complementaron con unas pruebas prácticas donde los componentes de seguridad (posición de conducción, manos y manejo de volante), ejercicios de coordinación, habilidad y estudio de la frenada, enseñaron a los participantes a optimizar la eficiencia y la seguridad.

Este primer curso, que tuvo lugar en el mes de junio, se cerró con “éxito de participación”, según sus creadores, y los alumnos lograron solventar las dudas respecto a esta nueva tecnología, sobre todo, ampliar sus conocimientos en seguridad y destreza al volante.

Ignacio Fernández, director del Circuito del Jarama-RACE, ha recalcado que “la Escuela RACE de Conducción ha basado su actividad en dar a conocer y enseñar a los conductores las técnicas de conducción seguras y adaptadas a todo tipo de situaciones. La conducción de este tipo de vehículos, aunque parezcan similares a los habituales, precisan de unas nociones básicas iniciales que, en un entorno seguro como es el Circuito, logramos inculcar a los automovilistas”.

El BMW i3 se actualizó a finales del año 2018 con una batería el doble de capaz que el primer BMW i3 que llegó al mercado hace seis años. Además de su renovada batería, el BMW i3 es más eficiente en el proceso de producción y, gracias a ello, recibió en 2013 el certificado ISO 14040/14044 cumpliendo con los objetivos definidos durante su desarrollo con respecto a los impactos medioambientales generados durante el aprovisionamiento, producción, uso y posterior reciclaje.