Bosch reconoció la gran cantidad de oportunidades que ofrece el Internet de las Cosas (IoT) desde el principio”, destaca Markus Heyn, miembro del Consejo de Administración de Bosch. Utilizando su propia nube IoT, la compañía lleva a cabo más de 270 proyectos, tanto en el campo de la movilidad como en el de los hogares conectados, las ciudades inteligentes y la agricultura. El número de sensores y dispositivos conectados a través de la Bosch IoT Suite se ha incrementado cerca de un 40% desde el año pasado, llegando, actualmente, a los 8,5 millones.

Una de las claves para un mayor crecimiento y nuevas oportunidades de negocio del Internet of Things es la Inteligencia Artificial (AI). “Si combinamos el IoT con la AI, podremos aprovechar todo su potencial y llevar a cabo nuestras actividades de IoT y AI en paralelo”, explica Heyn. En su opinión, la relación entre los dos campos es complementaria. “El IoT necesita inteligencia. El uso de elementos conectados para recopilar datos puede ser un impulso decisivo para el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Sólo a través de la AI, los objetos se convierten en inteligentes y aprenden a sacar sus propias conclusiones. Por encima de todo, queremos conseguir mejoras concretas en la vida real y diaria de las personas, como más tiempo, más seguridad, más eficiencia y más comodidad”.

Una segunda clave del éxito en el camino hacia la era del IoT son las colaboraciones. Aquí, Bosch opta por una mezcla de actores tradicionales y nuevos. La alianza acordada con el proveedor canadiense de la plataforma Mojio ha dado, como resultado, la primera plataforma integrada de IoT para vehículos conectados: en caso de accidente, un algoritmo especial de Bosch puede identificar dónde y cuándo ha ocurrido el mismo, y cómo de grave ha sido.

El volumen de mercado previsto para los servicios de movilidad conectada es muy alto: mientras en 2017 fueron 47.000 millones de euros, se estima que en 2022 serán más de 140.000 millones (fuente: PwC)

Por su parte, el ‘concept’ de vehículo lanzadera desarrollado internamente, que Bosch presenta en el CES, incorpora las soluciones para la automatización, conectividad y electrificación de los vehículos, y ofrece a los visitantes la oportunidad de experimentar un nuevo tipo de movilidad. Las lanzaderas sin conductor serán pronto parte de las ciudades de todo el mundo. “Esto cambiará nuestra visión de la movilidad hacia una libre de emisiones, de accidentes y de estrés”, aclara Heyn. Para una movilidad basada en lanzaderas de este tipo, Bosch proporcionará no solo componentes y sistemas, sino también una gama completa de servicios de movilidad, como la reserva, el ‘sharing’ y las plataformas de conectividad, así como los servicios de aparcamiento y recarga.

Uno de los obstáculos finales para poner en práctica la movilidad basada en lanzaderas es la automatización de los vehículos en combinación con los entornos urbanos. En este campo, Bosch cree que las colaboraciones son la solución: en la segunda mitad de este año, San José, en Silicon Valley, California, se convertirá en la ciudad piloto donde poder probar un servicio de viajes compartidos totalmente automatizado y sin conductor, proporcionado por Bosch y Daimler. Con su alianza de desarrollo, Bosch y Daimler quieren mejorar el flujo del tráfico urbano, la seguridad en las carreteras y proporcionar una base sólida para el tráfico del futuro. Su objetivo es desarrollar un sistema de conducción totalmente automatizado (nivel 4/5 de SAE) que esté listo para principios de la próxima década.