Para el Grupo Bosch, 2018 fue un ejercicio económico exitoso. La compañía incrementó sus ingresos por ventas a un nivel récord de 78.500 millones de euros. El beneficio operativo antes de impuestos e intereses, EBIT, alcanzó los 5.500 millones de euros. A pesar de las grandes inversiones anticipadas en áreas como la electrificación y la automatización de la movilidad, el margen EBIT operativo volvió a mejorar en 2018, pasando del 6,8% en 2017 al 7,0%. Bosch aumentó sus gastos en investigación y desarrollo hasta los 7.300 millones de euros, el 9,3% de sus ingresos por ventas. Los gastos de capital aumentaron un 14%, hasta los 4.900 millones de euros, un 6,3% de las ventas. En 2018, Bosch creó cerca de 8.000 nuevos empleos en todo el mundo, más de la mitad de ellos en investigación y desarrollo. Todas las áreas empresariales jugaron un papel importante en el buen resultado comercial de Bosch en 2018: el área empresarial Mobility Solutions incrementó sus ventas en un 3,5% (5,8% después de ajustar los efectos del tipo de cambio) hasta los 47.600 millones de euros.

Para el año en curso, Bosch espera un desarrollo económico moderado. La compañía pronostica que la economía mundial crecerá un 2,3%. Las disputas comerciales, los altos niveles de deuda en los países europeos y la disminución en la producción automotriz, son algunos de los factores que provocan tensiones en la economía. A pesar del difícil entorno en algunas industrias y regiones importantes para Bosch, la compañía espera que, en 2019, sus ventas superen ligeramente las de 2018. Los tres primeros meses del año han registrado unas ventas casi iguales que las del año anterior. Independientemente de esta perspectiva a corto plazo, el Grupo Bosch está intensificando sus esfuerzos para combatir el cambio climático y mejorar la calidad del aire.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la fabricación es responsable de casi un tercio de las emisiones mundiales de dióxido de carbono. Esta es razón suficiente para que Bosch intensifique sus, ya de por sí, exitosos esfuerzos para reducir su producción de CO2. “Seremos la primera empresa industrial importante en lograr el ambicioso objetivo de la neutralidad de carbono en poco más de un año. A partir de 2020, Bosch tendrá una huella de carbono neta nula”, anunció Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Robert Bosch. "Las 400 localizaciones de Bosch en todo el mundo serán neutras en carbono a partir del próximo año". Para conseguirlo, la empresa se basa en cuatro ejes principales: aumentar la eficiencia energética, incrementar la proporción de renovables en su suministro de energía, comprar más energía verde y compensar las emisiones de carbono inevitables. Esto evitará unas emisiones de 3,3 millones de toneladas de CO2 para 2020.

El proyecto de la compañía para reducir la concentración de contaminantes del aire a niveles cercanos a cero se fundamenta en varios pilares: Bosch está desarrollando tecnologías de propulsión de baja contaminación, está trabajando con gobiernos municipales en proyectos para mantener flujos de tráfico estables y está llevando a cabo un sistema propio de gestión de la movilidad en sus emplazamientos.

La compañía pronostica que, en 2030, aproximadamente el 75% de todos los vehículos turismos y comerciales ligeros nuevos aún serán propulsados por un motor de combustión interna. A la vista de esto, Bosch continúa invirtiendo cantidades considerables en la optimización de los motores de gasolina y diésel. La empresa está utilizando también la inteligencia artificial (AI) para desarrollar aún más este tipo de motores. Como ejemplo, Bosch está utilizando la AI para controlar de manera predecible el tratamiento de los gases de escape de acuerdo con los patrones extraídos del comportamiento de conducción individual, ya que esto puede reducir aún más las emisiones de los vehículos. Alrededor de 3.500 empleados de las unidades de tratamiento de gases de escape y sensores de escape de la empresa generaron, en 2018, unas ventas de 2.300 millones de euros. Esta cifra alcanzará los 3.000 millones en 2025.

Otro pilar del proyecto es la gestión de la movilidad en la propia empresa. Su objetivo es reducir el tráfico y, por lo tanto, las emisiones, de las cuales los propios empleados de Bosch son responsables, particularmente en las conurbaciones. Las medidas tomadas abarcan desde autobuses lanzadera en las grandes ciudades de Brasil, China y Turquía, hasta acuerdos de teletrabajo y el alquiler de bicicletas y ‘pedelecs’. Además, Bosch está aprovechando el poder de la conectividad. Bosch espera que los vehículos eléctricos desempeñen un papel importante en la mejora de la calidad del aire en las ciudades. En el emergente mercado a gran escala de la electromovilidad, Bosch se esfuerza por convertirse en líder. Para 2025, la compañía pretende alcanzar 5.000 millones de euros en ventas en esta área, diez veces más que en 2018. "En la creciente competición por la creación de valor en el ámbito de la tecnología de propulsión, vemos buenas oportunidades para nosotros en el futuro. Nuestro know-how en sistemas, nuestra amplia cartera de productos y las economías de escala en la fabricación, nos convierten en el socio predilecto para los fabricantes de vehículos y proveedores de movilidad de todo el mundo", dijo Denner. Los componentes de Bosch para esta propulsión equipan ya a más de un millón de coches eléctricos en el mundo. Para finales de 2022, esta cifra aumentará a 14 millones. A fecha de hoy, la compañía ha llevado a cabo proyectos de propulsión para 50 plataformas de vehículos eléctricos. Solo el año pasado se obtuvieron 30 proyectos. "También queremos ayudar a que la tecnología de pilas de combustible tenga un gran avance", dijo Denner. Con este fin, Bosch ha anunciado recientemente una alianza con Powercell, un fabricante sueco de módulos de pilas de combustible. Tales módulos constituyen dos tercios del valor de un sistema de pila de combustible. "Junto con Powercell, queremos comercializar los módulos y lanzarlos al mercado en 2022, a más tardar", dijo Denner.

La conducción automatizada también desempeñará un papel en la mejora de la calidad del aire. Según la entidad investigadora KE Consult, la conducción automatizada puede reducir el consumo de combustible en más de un 30%, y en un 15% en las autopistas alemanas. Más de 5.000 ingenieros de Bosch están trabajando en la conducción automatizada, casi el doble que hace dos años. Como señaló Denner: "Para 2022, planeamos haber invertido alrededor de 4.000 millones de euros en automatización y, por lo tanto, en movilidad sostenible". Los sistemas de asistencia al conductor están contribuyendo al crecimiento en el camino hacia la conducción automatizada. A partir del nivel actual de unos 2.000 millones de euros, se espera que los ingresos aumenten este año casi un 15%. Se prevé que las ventas de sensores de radar crezcan un 20% y las de video un 30%. "La conducción automatizada no es solo un área de promesa futura, hoy en día, es ya un área de crecimiento para nosotros".