El Grupo Brose y Volkswagen AG han firmado un acuerdo para establecer una joint venture que desarrollará y fabricará asientos completos, estructuras de asientos y componentes, además de soluciones para el interior del vehículo. Brose adquirirá la mitad de Sitech, la filial de Volkswagen. Brose y Volkswagen controlarán cada uno el 50% de las participaciones en la joint venture prevista. Las partes han acordado que Brose tome el liderazgo a nivel industrial y consolide la joint venture a efectos contables. La transacción todavía está pendiente de aprobación según lo establecido por la normativa antimonopolio, así como de otras condiciones de cierre habituales.

La sociedad matriz de la nueva joint venture continuará operando desde su sede en la ciudad polaca de Polkowice. Además de los actuales centros de desarrollo y producción en Europa Oriental, Alemania y China, hay planes para ampliar las actividades en Europa, América y Asia. Ambas compañías tendrán una representación igual en la junta, siendo Brose la responsable de nombrar al consejero delegado y al director de tecnología. Volkswagen, por su parte, nombrará al director financiero y también será responsable de la producción.

La joint venture tiene por objetivo asumir el liderazgo como actor global en el competitivo mercado de asientos para vehículos. En primer lugar, la joint venture tiene previsto ampliar su negocio con el Grupo Volkswagen. En segundo lugar, el proveedor de sistemas de asientos completos, componentes para asientos y estructuras de asientos tiene previsto capturar una parte significativa del negocio de los OEMs que no formen parte del Grupo Volkswagen. Sitech anticipa ventas cercanas a los 1.400 millones de euros durante el actual ejercicio, generadas por una plantilla de más de 5.200 empleados. Se espera que la joint venture doble su volumen de negocio hasta los 2.800 millones para 2030. Se anticipa, asimismo, que el número de empleados aumente hasta cerca de 7.000. Esto se traduciría en un crecimiento de un tercio de la tasa de empleo, lo que, en la medida de lo posible, debería beneficiar a todos los centros adscritos a la joint venture.