Schaeffler ha sido uno de los protagonistas de la feria alemana IAA, en la que ha mostrado las ideas de la compañía acerca de la movilidad del mañana y sus últimas novedades en electrificación, reducción de emisiones contaminantes y automatización de la conducción.

1. Electrificación. Los grandes protagonistas del salón fueron los coches eléctricos e híbridos, con novedades en todos los segmentos y un mensaje claro de los fabricantes de automóviles presentes: la electrificación es el camino y las principales inversiones son para esa tecnología. En la IAA, la compañía presentó una familia de motores eléctricos diseñada para ser eficiente y tener una buena relación precio/rendimiento, con aplicaciones que van desde módulos híbridos y transmisiones híbridas dedicadas (DHTs) hasta motores eléctricos para transmisiones de ejes eléctricos. Los rangos de tensión van de 48 a 800 V y los niveles de potencia, de 15 a más de 300 kW. La producción en serie de esta gama para una serie de proyectos de clientes en todo el mundo comenzará en 2021.

2. Valorar las emisiones completas: la cadena energética. Schaeffler conoce a la cadena energética porque sus productos y soluciones están presentes en todos sus eslabones, desde la generación de energía hasta su utilización en vehículos. Para conseguir una movilidad del mañana sin emisiones hay que considerar toda esa cadena y producir energía limpia, ya que trasladar las emisiones de un punto de la cadena a otro -de los coches a las centrales térmicas- no tiene ningún impacto en el balance general de CO2. Klaus Rosenfeld, consejero delegado de Schaeffler, apunta a las tecnologías de almacenamiento de electricidad para equilibrar la fluctuante disponibilidad de fuentes de energía renovables, y a la creciente importancia de alternativas como el hidrógeno.

3. Seducir al consumidor. Todavía hay retos que superar para que la demanda de automóviles eléctricos sea masiva (en el primer semestre de 2019 supusieron un 1,9% de las ventas mundiales). La oferta de modelos y fabricantes de automóviles implicados es cada vez mayor. Y desde el punto de vista técnico, la autonomía y tiempos de carga que ofrecen los coches eléctricos de última generación ya están muy cerca de satisfacer las necesidades de la inmensa mayoría de los usuarios. Pero todavía queda rebajar el precio de las baterías, que suponen alrededor del 45% del coste de un coche eléctrico. Y también ampliar la infraestructura de puntos de carga.

4. Los motores de combustión, clave en la transición energética. Según las estimaciones de Schaeffler, en 2030 un 30% de los automóviles tendrá motor de combustión, un 40% serán híbridos y un 30% puramente eléctricos. “Dicho de otro modo, un 70% tiene un motor de combustión y un 70% tiene un motor eléctrico, evidenciando cómo ambas tecnologías se solapan”, en palabras de Matthias Zink, CEO de Schaeffler Automotive OEM. Para cumplir los objetivos de París y contener a 2º C el aumento de temperatura media del planeta, hay que avanzar en la hibridación y en la electrificación, y seguir trabajando en los motores de combustión, cuyos consumos y emisiones de CO2 tienen mucho margen de mejora.

SCHAEFFLER IAA 2

5. El camino hacia el vehículo autónomo. Los sistemas de asistencia a la conducción siguen avanzando y sentando las bases de una conducción cada vez más automatizada. Schaeffler mostró en la IAA 2019 la última versión del Schaeffler Mover, una plataforma de vehículo autónomo y altamente adaptable que reúne numerosas innovaciones tecnológicas propias. En el corazón de este nuevo concepto de vehículo se encuentra un sistema de chasis con tecnología Space Drive drive-by-wire, que la firma considera clave para la conducción autónoma. La plataforma incluye cuatro módulos Intelligent Corner Module, que integran motor, transmisión, dirección y suspensión en una única unidad, con un considerable ahorro de espacio.

También se desveló en Frankfurt la unidad de control Xtronic, que acaba de comenzar a producirse en serie para varios constructores de presencia global. Esta nueva unidad de control combina funciones de seguridad, monitorización, operación y confort en un solo sistema. Además, incluye una amplia gama de componentes integrados e interconectados, desde sistemas de entretenimiento hasta el control del estado de los diferentes componentes del vehículo. Esta interconexión entre sistemas de asistencia al conductor junto con radar, lidar, ultrasonido e incluso inteligencia artificial, proporcionan la base tecnológica que hace posible la conducción autónoma.