A la hora de vender el coche, el portal coches.net aconseja, en primer lugar, recopilar toda la información: marca, modelo, año de la primera matriculación y nivel de equipamiento, incluidos los elementos opcionales o posteriores mejoras. Además, es necesario comprobar si aún conserva alguna garantía de compra o de reparación, ya que en ese caso permite aumentar el precio.

A continuación, se debe revisar el estado general del vehículo. Cuantos más golpes, arañazos, desperfectos o ruidos tenga, menor será su tasación. “En esos casos se valora si merece la pena realizar algunos arreglos para una mejor venta, por ejemplo, un juego de neumáticos nuevos, aunque sean de segundas marcas, darán buena impresión”, afirma Marcel Blanes responsable de marketing institucional de coches.net.

También ayudará a mejorar la valoración los recibos y partes de mantenimiento del vehículo que demuestren que ha estado bien cuidado. En los últimos tiempos también es posible obtener un certificado de coches de segunda mano en el que queda recogido los datos esenciales del vehículo con los daños importantes que ha sufrido, reparaciones o talleres en los que ha estado.

Una vez que se tienen claras las características y el estado general del vehículo, es el momento de buscar herramientas de tasación que darán al vendedor una idea general. Pero el paso definitivo para calcular el valor real del coche será buscar anuncios clasificados de otros particulares que vendan el mismo modelo.

En función de su estado o características y de la prisa que se tenga por venderlo, se puede poner un precio por encima o por debajo de la media. Según Blanes, “es aconsejable dejar un margen en el precio para una casi segura negociación con el comprador”.