La mejor forma de evitar averías costosas que puedan mermar los bolsillos es realizar revisiones periódicas y el mantenimiento correcto del automóvil. Líquidos, neumáticos, motor, frenos… Si todo está en perfecto estado, no deberían surgir problemas y costes adicionales inesperados. Un factor muy importante a tener en cuenta es la necesidad de acudir a un centro especializado ante una avería del vehículo para evitar males mayores. Así, por ejemplo, lo que puede parecer una avería poco significativa como puede ser la pérdida de anticongelante, si no se repara, puede provocar un sobrecalentamiento en el motor, pudiendo ocasionar así una avería en la junta de la culata. De esta forma, el coste de reparación final será mayor que el que era en un principio.

Otra forma de ahorrar es reduciendo el consumo. Para lograrlo, se aconseja llevar una adecuada presión de los neumáticos. Si están deshinchados, el consumo de combustible puede verse incrementado hasta en un 3%. Un mantenimiento adecuado también afecta al consumo. Un filtro de aire en mal estado puede multiplicar por dos el consumo de un coche.

También es importante conducir en marchas largas, no dar acelerones y realizar una conducción suave. Norauto recomienda cambiar la marcha entre las 1.500 y 2.000 revoluciones en los coches diésel y entre las 2.000 y las 2.500 rpm en los coches con motor gasolina.

Tampoco se debe cargar en exceso el vehículo y se debe colocar adecuadamente y de forma equitativa la carga. Una mala colocación afecta a la estabilidad y al consumo.

Igualmente, a altas velocidad se recomienda poner el aire acondicionado por su menor consumo en lugar de abrir las ventanillas, que es más recomendable a bajas velocidades. También hay que evitar atascos para no realizar constantes paradas y arranques. Una opción es no meter el coche en el centro de la ciudad. Se puede realizar una combinación de coche y transporte público, coche y bicicleta u otras formas de movilidad como el coche compartido para evitar esas congestiones.

Asimismo y en términos de ahorro, es mejor llenar el depósito de combustible que no hacerlo y realizar más viajes a la gasolinera. Igualmente, se recomienda controlar la velocidad excesiva. Es preferible utilizar la velocidad de crucero. No dar acelerones y llevar una velocidad lo más constante posible.