“Confianza, respeto y amistad” son los tres pilares sobre los que se basa el “éxito” de Liqui Moly, según su director gerente, Ernst Prost, quien destaca el crecimiento del 2% en la cifra de ventas en este primer semestre de 2020 respecto al año pasado.

Desde que nos afecta la pandemia, hemos contratado a 36 personas y, con ello, creado nuevos puestos de trabajo. Hemos repartido gratuitamente en Alemania mercancía por un valor de cuatro millones de euros entre diversos servicios de emergencia. Además, hemos invertido adicionalmente 18 millones de euros en la publicidad de nuestra marca y nuestros productos para beneficio de nuestros clientes en comercios y talleres. Todo esto en medio de una de las mayores crisis de nuestros tiempos... Nosotros no somos empleados y jefes, sino empresarios, 1.000 copartícipes embarcados en una empresa con valor, empeño y conocimiento”.

Nuestras jerarquías son transversales, las decisiones son rápidas y trabajamos en equipos consolidados en la amistad”, añade Prost. “Los ególatras y los arribistas no tienen lugar entre nosotros. La marca somos nosotros mismos y la falta talento se compensa con espíritu de lucha y moral, como en el deporte. No necesitamos muchas indicaciones porque todos queremos lo mismo. A los adultos no hay que explicarles qué hay que hacer. Consensuar, informar, preparar. Esto es más que suficiente en una comunidad de personas que se entregan con alegría a un reto”.

Según el director gerente de Liqui Moly, “cada uno de nosotros trae su propia motivación. Por aquí no aparecen tampoco motivadores, ni gurús del 'tú puedes', ni tampoco, por cierto, empresas de consultoría. Nosotros ya sabemos lo que hay que hacer. Y lo hacemos. Hacer, en vez de hablar y discutir, tiene 1.000 veces más que ver con nuestro ADN empresarial y nuestro carácter que todo lo demás”.

A veces, Ernst Prost tiene la impresión “de que es muy lucrativo dedicarse a complicar las cosas más simples para después poder emitir una enorme factura en plan asesor superhéroe... Es muy fácil hacer que algo parezca más difícil de lo que es. Lo difícil es simplificar las cosas... Cuanto más complejo es un asunto, más apostamos por la simplicidad y por el sentido común”.

“Confío plenamente en nuestra fuerza, nuestro conocimiento y nuestra vitalidad”, concluye el responsable. “Nos surtimos de 1.000 pequeñas fuentes que procuran que el gran río lleve siempre suficiente agua. Y así, todos los días nos hacemos los unos a los otros mejores, más rápidos y más listos. Porque nos escuchamos y porque aprendemos los unos de los otros. Somos un equipo consolidado y hacemos gala de una marcada mentalidad ganadora. Con la misma atención que nos escuchamos, escuchamos también a nuestros clientes. A fin de cuentas, nuestra 'magia' está pensada para nuestros socios y compañeros de negocios, para talleres, concesionarios y conductores”.