Facturar en el taller es importante pero también lo es ser eficiente y rentable en cada intervención. Según destaca Connection Soft Service (CSS) en su blog, “poner el foco exclusivamente en la facturación puede volverse en nuestra contra si descuidamos, por ejemplo, la calidad de nuestro servicio (reparaciones de peor calidad que obliguen a repeticiones y que mermen la satisfacción de los clientes, o el incumplimiento de los plazos de entrega asumidos, que también afecta a nuestra imagen frente a nuestros usuarios,...)”.

Para mejorar la productividad del taller, CSS recomienda analizar si se cuenta con una buena organización interna. Factores como el flujo de entrada de vehículos al taller, la correcta gestión del recambio o una distribución racional del volumen de trabajo deberán analizarse y corregirse, si es el caso, para que todo ello no afecte a la productividad (facilitar la cita previa y/o anticipar visitas al taller para evitar 'momentos de atasco', contar con un sistema ágil de gestión de piezas para evitar vehículos inmovilizados,...).

En este sentido, el profesional debe revisar las herramientas tecnológicas que utiliza en su taller; estudiar la posibilidad de invertir en nuevas tecnologías que pueden ayudar a planificar, medir y controlar mejor las tareas o incluso a reducir las horas que se invierten en cada proceso; e investigar las aplicaciones que pueden ayudar al negocio a gestionar mejor el tiempo de sus profesionales.

Estas herramientas permitirán, por ejemplo, detectar los momentos de mayor productividad en la empresa, con el fin de planificar con mayor eficacia determinadas tareas, repartir los tiempos de descanso, etc. Asimismo, CSS aconseja ofrecer a los profesionales la capacitación necesaria para desempeñar con eficacia y eficiencia su labor.

Otros buenos hábitos serían, por ejemplo, limitar el número de reuniones (muchas pueden sustituirse por otros canales de comunicación más ágiles y efectivos); crear un buen ambiente de trabajo en el que los profesionales se sientan motivados y reconocidos; o mejorar la comunicación dentro de la empresa. Una buena herramienta es crear un 'Círculo de calidad', en el que estén representadas las distintas áreas del taller, que analice periódicamente su funcionamiento y proponga soluciones a problemas detectados o que puedan surgir.

Por último, si el número de técnicos en el taller lo permite, se puede valorar el introducir la flexibilidad horaria si ésta tuviera un impacto positivo en la productividad. Que el horario de apertura al público del taller sea 'X' no significa que todos los profesionales deban realizar su jornada en ese mismo horario. Cabe recordar que ya está en vigor la obligación del registro de la jornada laboral de los trabajadores. En este sentido, CSS ofrece una solución para facilitar esta tarea y el seguimiento en los talleres.