Bosch se está convirtiendo en un proveedor de servicios de movilidad para las ciudades inteligentes y conectadas. Para el año 2050, habrá más de 6.000 millones de personas viviendo en megaciudades, el doble que ahora, y, para entonces, el tráfico urbano se habrá triplicado. Más y más personas en una cantidad limitada de espacio, también significará más tráfico y, por lo tanto, más contaminación, menos espacio verde, más ruido, y más tiempo perdido en el tráfico.

“Con soluciones tecnológicas, Bosch puede ayudar a mejorar la calidad de vida en las megaciudades y las conurbaciones. El principal medio para este fin es la movilidad libre de emisiones, libre de estrés y libre de accidentes”, indica Rolf Bulander, miembro del Consejo de Administración de Robert Bosch y presidente del área empresarial Mobility Solutions. En términos de negocio, las ciudades inteligentes son también un área de crecimiento para el proveedor de tecnología y servicios.

En los próximos tres años, el mercado de las ‘smart cities' crecerá un 19% anual, alcanzando un volumen de 700.000 millones de euros. Los 227.000 empleados que trabajan en todo el mundo en el área de Mobility Solutions de Bosch generaron unas ventas de 43.900 millones de euros en 2016. Este año, se espera que el negocio de movilidad del Grupo crezca alrededor de un 7%, casi tres veces más que la producción mundial de automóviles.

En la Bosch Mobility Experience, que se celebra estos días en Boxberg (Alemania), Bosch está demostrando cómo está dando forma a la movilidad urbana. “Nuestros esfuerzos para ayudar a crear un entorno urbano libre de emisiones, estrés y accidentes están ligados a tres desarrollos tecnológicos: automatización, electrificación y conectividad”, delcara Bulander. Para lograr desplazarse sin estrés, Bosch cree que todos los medios de transporte de la ciudad tendrán que estar perfectamente conectados entre sí. “Los servicios de movilidad multimodal que los usuarios pueden reservar con sólo unos pocos 'clics' de ratón, jugarán un papel protagonista en reducir la congestión”.

La creciente automatización del tráfico urbano se traducirá también en mayor seguridad y menos accidentes. Especialmente en las conurbaciones, la calidad del aire seguirá siendo un tema prioritario, razón por la cual Bosch persigue el objetivo de un tráfico libre de emisiones. Para vehículos eléctricos ligeros de dos, tres y cuatro ruedas, Bosch ha desarrollado un sistema compacto de propulsión que puede alimentar dos ruedas, como el E-Schwalbe, y también pequeños vehículos de cuatro ruedas como el e.Go. Además, la compañía trabaja para mejorar aún más el motor de combustión, dedicando la mitad de su presupuesto de I D, unos 3.500 millones de euros, a la protección medioambiental y la conservación de los recursos.

Por otro lado, Bosch lleva a cabo 14 proyectos piloto relacionados con las ciudades inteligentes, que incluyen proyectos urbanos en Singapur, San Francisco, Berlín y Hamburgo. Siete de ellos incluyen soluciones de movilidad urbana, que, aparte del aparcamiento conectado y de la gestión de flotas, implican electromovilidad y transporte multimodal. El último acuerdo de colaboración de Bosch se desarrolla en la ciudad china de Tianjin, para convertir a esta ciudad portuaria en inteligente.